Ya había pasado varios días y prácticamente estábamos en la ultima semana de noviembre. "Vamos Lucia, solo te falta un mes" era lo que me repetía a mi misma por las noches y por las mañanas contaba los días qe me faltaban. Entra Harry y Cora ya había algo, ellos decían que era ocasional pero todos sabíamos que no. Yo intentaba sacar la sorpresa que me tenía preparada Liam pero no me decía nada. La verdad es que era bueno guardando secretos.
Era viernes y ya casi era de noche, las ocho cuando alguien llamó al timbre de casa de mi tío. Fue él quien abrió y dejó pasar a Liam.
-Lucia, hoy salimos.- dijo él sacándome prácticamente de casa- Hoy es el día de la sorpresa.
-¿Me lo vas a decir?- dije feliz y llena de curiosidad.
-Lo vas a descubrir hoy.
-Liam, date cuenta de que me falta poco mas de un mes para ser mayor de edad. No la vayamos a cagar ahora que estoy a esto de ser mayor de edad.- dije mirándole mal.
-Tranquila. Hay zona VIP sin fotógrafos.- me dijo.
Me puse rápidamente el abrigo ya que hacia mucho frio. Íbamos a salir por la puerta cuando Javier nos detuvo.
-Ponte esto, anda.- dijo dándome un gorro.
Me lo puse y salimos rápidamente. Montamos en un taxi y nos llevo a un teatro. La parte de la entrada estaba llena de fotógrafos y miré mal a Liam pero él hizo un gesto al conductor y nos llevó a la parte de atrás que estaba totalmente desierta.
-¡Vamos!- dijo Liam dándole un billete al taxista.
Entramos por una puerta de metal y allí había un segurata para ver si se colaba alguien. Liam le mostró unas entradas y entramos. Estuvimos andando durante un rato hasta que oí una voz que me sonaba. Liam me obligó a seguir.
-Eso será mas tarde.- dijo seguro.
Yo estaña intrigada por la sorpresa qe me iba a dar. "¿Que será?" preguntaba en mi cabeza.
Vimos una cortina roja tras un cordón de terciopelo y entramos allí. Era una habitación con vistas al escenario donde no había nadie.
-Para que no haya problemas.- dijo Liam.
Me incliné para ver mejor.
-¿Me traes al teatro?- pregunté- ¿O a la opera?
-¿Me traes al teatro?- pregunté- ¿O a la opera?
Le miré intrigada y Liam dijo que no con la cabeza.
-entonces...
-entonces...
De pronto oí la música de Grenade, de Bruno Mars y me di cuenta de la situación.
-¡Me encanta Bruno Mars!- chillé.
-Me alegro.
-¡Me encanta Bruno Mars!- chillé.
-Me alegro.
Estuvimos viendo como el cantante cantaba todo el rato. Hacia movimientos extraños y me reí al ver a los monos salir al escenario.
Cuando el concierto acabó, eran las doce de la noche y yo ya estaba cansada. Quería irme a dormir pero Liam tenia otra sorpresa.
-¿Quieres conocerle?- me preguntó.
Cuando el concierto acabó, eran las doce de la noche y yo ya estaba cansada. Quería irme a dormir pero Liam tenia otra sorpresa.
-¿Quieres conocerle?- me preguntó.
Yo le dije que me gustaría pero que si era una molestia nada. Él insistió y fue a hablar con una chica que estaba a la puerta. La chica debió de decirle que vale, pero que teníamos que esperar.
Cuando Liam vino, le abracé.
-¿Sabes que eres el mejor?- le pregunté.
-Lo intento.
-¿Sabes que te quiero?
-Mira, eso es nuevo.- me dijo riéndose.
Cuando Liam vino, le abracé.
-¿Sabes que eres el mejor?- le pregunté.
-Lo intento.
-¿Sabes que te quiero?
-Mira, eso es nuevo.- me dijo riéndose.
Yo miré a los lados. Eran unos pasillos blancos que estaban desiertos y en entonces decidí besarle. Él me siguió el juego y apoyó su mano en la pared mientras que la otra me agarraba de la cintura. Mis manos estaban en su cuello jugando con su pelo. Era como si estuviésemos los dos solos en el mundo. Era increíble. No había notado esa sensación de libertad desde hacia ya un tiempo. Oí unos pasos. Me separé de Liam para ver de nuevo pero no había nadie así que volví a besar a Liam.
-Muchacho- dijo una chica interrumpiendonos.- lo siento. Bruno tiene otros asuntos que tratar ahora.
-Bueno, da igual.- dije yo cogiendo de la mano a Liam.
Él se quedó resignado y le besé la mano.
-Iba a ser mucho para una sola noche.- le dije.
-Pero iba a ser bonito.- dijo.- Por una noche en la que podemos hacer lo que queramos...- suspiró- porque sabes que cuando pasemos la puerta y salgamos fuera va a ser como siempre ¿no? Va a ser como si no pudiéramos hacer nada juntos.
-Tranquilo, tengo controlado que en cincuenta noche ya vamos a hacer todo lo que quieras.- dije con una sonrisa.
-¿Todo?- preguntó con una sonrisa picara.
-Todo que pueda ver Peter.
-No me refería a esa cosa pero te estaba imaginándote cayéndose en una piscina.
-¿Como se puede ser tan malo?
-No lo se.
Llegamos a la puerta y tuve un mal presentimiento así que agarré del brazo a Liam antes de que saliera.
-Dime que si me pillan estarás siempre hay.
-Claro que si, princesa.- dijo abrazándome.
Yo, sin saber por qué, solté una lagrima pero antes de que Liam la viera, me la quité de la mejilla.
-Pero tranquila que no va a pasar nada.- me dijo con voz dulce.
Salimos separados y nos montamos en un taxi. Le envíe un mensaje a mi Tio para que supiera que me iba a ir a dormir con mi "amigo".
Llegamos a su casa y me tumbé en la cama. Me quité la ropa y me puse una camiseta de Liam. Él, apesar del frio, se quedó sin camiseta.
-Tengo frio. Abrazarme.- me pidió.
Yo me reí e hice lo que me pidió.
-Muchacho- dijo una chica interrumpiendonos.- lo siento. Bruno tiene otros asuntos que tratar ahora.
-Bueno, da igual.- dije yo cogiendo de la mano a Liam.
Él se quedó resignado y le besé la mano.
-Iba a ser mucho para una sola noche.- le dije.
-Pero iba a ser bonito.- dijo.- Por una noche en la que podemos hacer lo que queramos...- suspiró- porque sabes que cuando pasemos la puerta y salgamos fuera va a ser como siempre ¿no? Va a ser como si no pudiéramos hacer nada juntos.
-Tranquilo, tengo controlado que en cincuenta noche ya vamos a hacer todo lo que quieras.- dije con una sonrisa.
-¿Todo?- preguntó con una sonrisa picara.
-Todo que pueda ver Peter.
-No me refería a esa cosa pero te estaba imaginándote cayéndose en una piscina.
-¿Como se puede ser tan malo?
-No lo se.
Llegamos a la puerta y tuve un mal presentimiento así que agarré del brazo a Liam antes de que saliera.
-Dime que si me pillan estarás siempre hay.
-Claro que si, princesa.- dijo abrazándome.
Yo, sin saber por qué, solté una lagrima pero antes de que Liam la viera, me la quité de la mejilla.
-Pero tranquila que no va a pasar nada.- me dijo con voz dulce.
Salimos separados y nos montamos en un taxi. Le envíe un mensaje a mi Tio para que supiera que me iba a ir a dormir con mi "amigo".
Llegamos a su casa y me tumbé en la cama. Me quité la ropa y me puse una camiseta de Liam. Él, apesar del frio, se quedó sin camiseta.
-Tengo frio. Abrazarme.- me pidió.
Yo me reí e hice lo que me pidió.
siguiente :)
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