Narra Lucia**
Peter se fue contento con María a la calle. Holly ya estaba abajo con mi tio y se llevaban al niño a un parque. Los chicos seguían en casa pero Liam y Harry se habían apartado a otro lado del salón para hablar.
-¿Con que vais hacer galletas?- dijo María cuado llego de dejar a su hermano.- En la que os habéis metido tu y Liam.- se sentó.- Mi hermano no va a olvidar esas galletas así porque así.
-Es muy pequeño. Ya veras como mañana...
Zayn se sentó Entre María y yo en el sofá.
-¿De que hablan las chicas?- pregunto el.
-Sobre con quien vas a hacer galletas.- dije yo riéndome.
-Esto de las galletas va a dar mucho juego- dijo el también riéndose.
María miro a otro lado y yo le dije a Zayn con la mirada que hablase con María. Me levante para ir junto a Harry y Liam porque Harry se estaba riendo y me entro la curiosidad.
-¿Que pasa aquí?- Pregunte.
-Nada.- dijo Harry.- Que estoy ayudando a Liam en...
Pero Liam no le dejo acabar. Le tapo la boca y le miro mal.
-Cuentas algo y te despides de tus rizos.- le amenazo Liam.
-Ya sabes muchacha, no puedo decirte nada.- me dijo Harry con resignación.
-Que remedio... -Mire a Liam.- Antes me has dicho que teníamos que hablar.
-Si... Termino de hablar con Harry y te llamo.
Le dije que si y me fui hacia Louis y Niall que veían la televisión.
-¿Que veis?- pregunte.
-Sexo en Nueva York.- dijo Niall.
Les mire raro. Me fije en la pantalla y si, estaban viéndolo.
-Flipo con vosotros.- dije.
-¿No te gusta?- pregunto Louis.
-¿Bromeas? Me encanta- dije sonriente y acoplandome al sofá.
Estuvimos un rato viendo la tele y me fijaba de vez en cuando en María y en Zayn. "¿Tendrá el valor de decírselo?". Vi que Zayn tenia las intenciones y estaba apunto de decírselo pero María vio la tele.
-¿Estais viendo esa serie y no avisáis?- chillo.
-Vente- dijo Niall.
María se tiro prácticamente en el sofá y se puso a verlo. La cara de Zayn era todo un poema.
-Harry, ayuda a Zayn con su problema.- dijo Louis.
-¿Otra vez Zayn?- dijo Harry.- ¿No sabes como hacerlo o que?
-¿Que no sabes?- pregunto María.
-Nada.- dije.- Liam, ¿ya?
-Si. Vamos.
Me hizo un gesto para salir de casa. Supuse que ne querría llevar a un sitio pero no. Aunque me gustase tenia que seguir en secreto así que le cogí de la mano y le lleve a ni cuarto.
-¡Ala! Ya se van a hacer galletas.- dijo alguien.
Me senté en la cama impaciente porque Liam hablase y le mire para qe comenzase.
-A ver Lucia. Tu me gustas.- me dijo.- Y espero que yo a ti también. Quería ser sincero contigo porque la verdad no quiero que una chica como tu encuentre a otro y...
Liam siguió hablando. Estaba pareciendo muy directo. Me paso un brazo por mis hombro y seguía hablando. Me parecía raro su actitud. Cuando era pequeño, era muy tímido.
FlashBack**
Salí de casa de mis abuelos un dia de verano con un refresco en la mano. Había quedado con Tracey, una amiga. Era una chica rubia y un poco bajita pero era guapa, muy guapa y Liam estaba loco por ella. Tanto que me pedía consejo para pedirla salir. Aunque solo tuviésemos 13 años, Liam tenia claro lo que quería y Tracey era su objetivo.
Yo ya llevaba un rato con ella y vimos llegar a Liam con su bici.
-Hola chicas.- dijo mostrando una sonrisa nerviosa.- Tracey, ¿Puedo hablar contigo?
Por fin Liam había conseguido el valor para pedírselo.
-Claro.- dijo ella indiferente.
Se fueron los dos solos a otro banco que estaba delante de unos arbustos y yo, como era una cotilla, les seguí hasta esconderme en el lugar idóneo para ver y oír la conversación.
-¿Que tal?- pregunto Liam muy nervioso.
-Bien.
Liam se quedo callado.
-Liam, ¿Vas a hablar? He dejado a Lucia sola.
Eso a Liam le debió de trastocar ya que conociéndole, tendría un discurso preparado.
Le costo arrancar e hizo la pregunta.
-Tracey, yo me preguntaba si... bueno, veras.... yo.
-Liam, vamos.
-¿Quieres ser mi novia?- pregunto.
Tracey se quedo sorprendida y después de decirle que ni loca saldría con él, se levantó y se fue en mi busca. Yo salí para ver como estaba Liam. Le vi con su cabeza undida en sus manos.
-¿Que tal estas?- le pregunte con voz suave.
Me miro y vi sus ojos rojos, llenos de lágrimas.
-Mal.
No supe como racionar.
-Tranquilo, en realidad Tracey no es tan maja como parece.
-Me he puesto nervioso. Lo tenia todo preparado para decirle lo que siento y me ha salido falta.- sorbió por la nariz- ¿Crees ue lo decía en serio? Digo eso de no salir conmigo ni loca.
-Deja de pensar en eso y piensa en otra cosa.
-¿Como el que?- me pregunto.
-Da igual. Canta.- le dije.
Liam se río y empezó a cantar una canción inglesa. No la conocía pero hizo que Liam se tranquilizase.
Fin de FlashBack**
-Y eso es lo que pienso.- dijo Liam.
Yo no había atendido nada en su discurso. "No ha cambiado nada". Pero me di cuenta que ese discurso no era propio de Liam así que empecé a atar cabos.
-Liam.
-¿Que?- me miro esperanzado.
-Quiero que me cuentes todo eso que me has dicho.
-¿No te has enterado?- Liam se desesperó.
-Se por donde van los tiros pero quiero que me lo cuente Liam. No Harry.
-Vaya, has descubierto que Harry me ha ayudado.
-Si. Y por la forma de ser de Harry, que me he informado en internet, se que Harry te ha preparado esa charla, que me ha dijo que cada vez que me veas me des un pico y que cuando estés cerca de mi me pases el brazo por el hombro.- hice una pausa.- así que ahora quiero que sea Liam Payne quien me diga todo.
-Bueno, pues.- me quito el brazo.- yo quería decirte que...
Liam se puso nervioso y allí vi a Woody, al verdadero.
-Bueno, puede que esto te parezca infantil pero... Joder, esto es como lo de Tracey.
Me reí y deje que terminase.
-Nada. Que quiero ser tu novio. - suspiro esperando mi respuesta.
-Claro.
-Haced una pastelería.- dijo Harry que al parecer estaba escuchando tras la puerta.
-¡Harry!- chillamos los dos.
-Ya me voy.- dijo asomando su cabeza por la puerta.
Me tumbé en mi cama. Cogí mi BlackBeryy. Tenia un correo de mi hermano Manuel. Liam lo vio.
-¿Que dice?- me pregunto con una sonrisa.
Lo empecé a leer con cuidado de que Liam no lo leyese.
"Lucia, ya sales hasta en los periódicos. En serio, te estas volviendo famosa y joder... No se que hacer porque veo a mama y a papa fatal. Luego a la abuela metiendo cizaña y es que esta casa no es lo mismo sin ti. No te confundas, no te estoy diciendo que vuelvas. Lo ultimo que quiero es que lo pases mal aqui pero te echo de menos melliza. Te quiero."
Liam me miro extraño. Creo que mi cara mezclaba distintas emociones: alegria por Liam, tristeza por lo de mi hermano.
-¿Que dice?- me preguntó.
-Que me echa de menos.- dije en voz baja.
Oí como alguien entraba en casa y al asomar la cabeza por la puerta, vi a Carol y a Ana.
-Joder- dijo Ana- yo no me acostumbro a verles ¿eh?
-Callate anda- dijo Maria riendose.- Que estoy viendo "Sexo en Nueva York".
-¿En serio?- preguntaron las dos.
-Si- dijo haciendo un gesto con la mano de silencio.
-Vale, vale.
-Os habeis perdido lo de Zayn.- dijo Niall.
-Es que me he caido.- dijo el mirando mal al rubio.
-Pobre- dijo mi prima.
-Si tu supieras.- chille yo mientras bajaba de las escaleras.
Todos nos empezamos a reir y Zayn se puso rojo.
Estuvimos toda la tarde y cuando vino mi tio, recogimos todo para que no se enfadase. Lod cinco se pusieron los abrigos y cuando Liam se iba a despedir, fue a mi oido.
-¿Cenamos por ahí esta noche? Se de un restaurante donde se ve la noria.- dijo sonriente.
"Si se ve la noria, la noria me vera a mi."
-Lo siento. Estoy reventada de tanto reirme de Zayn.- dije riendome.
-Bueno, pues otro dia. ¿No?
Le dije que si con la cabeza y me dio un beso en la frente ya que mi tio le miraba.
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lunes, 30 de abril de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
Capitulo 15.
Narra Lucía**
-¿La pido salir o no?- me preguntó Zayn muy nervioso.
-Lo que tú quieras.- dije haciendo un gesto para que entrase.
Entró y se quedó en la entrada.
-Entonces...
-Esta en la cocina.- le dije.
Alguien me sorprendió por detrás.
-Hola.- dijo Niall.
También vi a los demás en la entrada.
-¿Que haceis aqui?- pregunté.
-Ver cómo se lo va a decir.- dijo Louis.
-¿Vosotros lo sabíais?- pregunté.
-Claro.- dijo Harry riéndose.
-Sentaros, que ya esta en la cocina.- dijo Liam después de darme un beso.
"Va muy rápido." Pero me senté y vi por la ventana de la cocina como Zayn se preparaba para decirle algo.
-Sois unos cotillas.- dijo en voz baja.
-¡Vamos!- chillamos todos.
Zayn se preparó y empezó a hablar.
-María, yo quería decirte que nos conocemos desde muy poco pero que he notado que hemos conectado porque... No se como decirte esto pero es que...
-Veo que este no se lo dice al final.- dijo Harry en el salón.
-Yo creo que sí.-dije.
Liam me pasó un brazo por el hombro y me pareció incómodo pero luego pensé que si me gustaba no había ningún problema así que me relaje y seguí oyendo a Zayn.
-Y es que yo creo que tú y yo sentimos lo mismo porque yo siento algo por tí, ¿sabes?
-María esta pasando de él como de la mierda.- dijo Harry.
Zayn se dio cuenta del comentario de su amigo y tocó el brazo de María que estaba dada la vuelta. Ella se asustó.
-¡Joder Zayn!- dijo ella.
María se quitó un auricular de la oreja ya que estaba escuchando música.
-No sabía que estabas ahí. ¿Cuando has llegado?
Nosotros nos empezamos a reir demasiado porque María no había oido nada de nada. Niall estaba rojo de la risa y Louis y Harry estaban en el suelo descojonandose.
-¡Que bueno!- dijo Liam.
Yo me levanté sin parar de reir y le di unas palmaditas en la espalda a Zayn.
-Que bueno Zayn.
-¿Qué ha pasado?- preguntó María extrañada.
-¡Nada!- dijo Zayn mosqueado y salió de la cocina.
-Me habeís despertado.- dijo alguien.
Peter salió de un cuarto donde su hermana le había preparado una cama para dormir la siesta.
-Sois malos.- dijo Peter cruzando los brazos exageradamente.
-Perdón. - dijo Niall aún rojo.
-¿Te contamos un cuento?- dijo Harry desde el suelo.
-¡No! Quiero ir con María.- dijo apunto de llorar.
Se agarró de la pierna de su hermana y esta miró a los demás.
-Ya os vale ¿eh?
-No sabíamos que estabas de niñera.
-Soy su hermano.- dijo el peque poniendo morritos.
-Bueno muchachote- dijo Louis levantandosé.- Yo soy Louis. ¿Tú?
Pero Peter le dio un pisotón.
-Joder con el niño.- dijo Zayn.
Y Peter le sacó el dedo corazón.
-Haber si va a ser hijo de un motero.- dije yo riendome.
Peter me miró mal.
-A mi no me hagas nada que yo no te he despertado.
El niño me sonrió y vino a darme un beso en la mejilla.
-Que niño más majo.- dije por su acción.
-Liam, ya sabes. A hacer un niño como este.- dijo Harry riendose.
Yo le miré fatal y Liam se quedó callado sin saber que decir.
-Anda, ve a la cocina y coge algo para beber que la acabas de liar.- dijo María a Harry.
Harry le hizo caso y se metió a la cocina.
-A todo esto. Tú y yo tenemos que hablar.- me dijo Liam.
-Hoy esta el día para las parejitas- dijo Niall.
-Es verdad. Harry, amor mio, ven ya que te echo de menos.- dijo Louis.
-Estoy yendo ya.- dijo con la boca llena de comida.
-Eres un guarro Harry.- dijo Liam.
-Lo seré pero yo no quito las llaves para estar con una chica en una cama para hacer...
María hizo un gesto de para que Harry se diese cuenta de la presencia de Peter.
-Para hacer galletas.- dijo Harry.
-¿Haceis galletas?- preguntó Peter.
-Si- dijimos Liam y yo a la vez.
-A partir de ahora, "hacer galletas" va a significar otra cosa.- dijo Zayn riendose.
-¿Las hacéis de chocolate?- preguntó Peter.
-Claro.- dije.
-¿Y me podéis hacer galletas de chocolate con trocitos de chocolate?
Liam se quedó pillado y yo no pude decir que no al niño porque nos puso una cara de angelito.
-Claro.
-¿Para el próximo fin de semana?
-Se hará lo que se pueda.- dijo Liam.
-¿La pido salir o no?- me preguntó Zayn muy nervioso.
-Lo que tú quieras.- dije haciendo un gesto para que entrase.
Entró y se quedó en la entrada.
-Entonces...
-Esta en la cocina.- le dije.
Alguien me sorprendió por detrás.
-Hola.- dijo Niall.
También vi a los demás en la entrada.
-¿Que haceis aqui?- pregunté.
-Ver cómo se lo va a decir.- dijo Louis.
-¿Vosotros lo sabíais?- pregunté.
-Claro.- dijo Harry riéndose.
-Sentaros, que ya esta en la cocina.- dijo Liam después de darme un beso.
"Va muy rápido." Pero me senté y vi por la ventana de la cocina como Zayn se preparaba para decirle algo.
-Sois unos cotillas.- dijo en voz baja.
-¡Vamos!- chillamos todos.
Zayn se preparó y empezó a hablar.
-María, yo quería decirte que nos conocemos desde muy poco pero que he notado que hemos conectado porque... No se como decirte esto pero es que...
-Veo que este no se lo dice al final.- dijo Harry en el salón.
-Yo creo que sí.-dije.
Liam me pasó un brazo por el hombro y me pareció incómodo pero luego pensé que si me gustaba no había ningún problema así que me relaje y seguí oyendo a Zayn.
-Y es que yo creo que tú y yo sentimos lo mismo porque yo siento algo por tí, ¿sabes?
-María esta pasando de él como de la mierda.- dijo Harry.
Zayn se dio cuenta del comentario de su amigo y tocó el brazo de María que estaba dada la vuelta. Ella se asustó.
-¡Joder Zayn!- dijo ella.
María se quitó un auricular de la oreja ya que estaba escuchando música.
-No sabía que estabas ahí. ¿Cuando has llegado?
Nosotros nos empezamos a reir demasiado porque María no había oido nada de nada. Niall estaba rojo de la risa y Louis y Harry estaban en el suelo descojonandose.
-¡Que bueno!- dijo Liam.
Yo me levanté sin parar de reir y le di unas palmaditas en la espalda a Zayn.
-Que bueno Zayn.
-¿Qué ha pasado?- preguntó María extrañada.
-¡Nada!- dijo Zayn mosqueado y salió de la cocina.
-Me habeís despertado.- dijo alguien.
Peter salió de un cuarto donde su hermana le había preparado una cama para dormir la siesta.
-Sois malos.- dijo Peter cruzando los brazos exageradamente.
-Perdón. - dijo Niall aún rojo.
-¿Te contamos un cuento?- dijo Harry desde el suelo.
-¡No! Quiero ir con María.- dijo apunto de llorar.
Se agarró de la pierna de su hermana y esta miró a los demás.
-Ya os vale ¿eh?
-No sabíamos que estabas de niñera.
-Soy su hermano.- dijo el peque poniendo morritos.
-Bueno muchachote- dijo Louis levantandosé.- Yo soy Louis. ¿Tú?
Pero Peter le dio un pisotón.
-Joder con el niño.- dijo Zayn.
Y Peter le sacó el dedo corazón.
-Haber si va a ser hijo de un motero.- dije yo riendome.
Peter me miró mal.
-A mi no me hagas nada que yo no te he despertado.
El niño me sonrió y vino a darme un beso en la mejilla.
-Que niño más majo.- dije por su acción.
-Liam, ya sabes. A hacer un niño como este.- dijo Harry riendose.
Yo le miré fatal y Liam se quedó callado sin saber que decir.
-Anda, ve a la cocina y coge algo para beber que la acabas de liar.- dijo María a Harry.
Harry le hizo caso y se metió a la cocina.
-A todo esto. Tú y yo tenemos que hablar.- me dijo Liam.
-Hoy esta el día para las parejitas- dijo Niall.
-Es verdad. Harry, amor mio, ven ya que te echo de menos.- dijo Louis.
-Estoy yendo ya.- dijo con la boca llena de comida.
-Eres un guarro Harry.- dijo Liam.
-Lo seré pero yo no quito las llaves para estar con una chica en una cama para hacer...
María hizo un gesto de para que Harry se diese cuenta de la presencia de Peter.
-Para hacer galletas.- dijo Harry.
-¿Haceis galletas?- preguntó Peter.
-Si- dijimos Liam y yo a la vez.
-A partir de ahora, "hacer galletas" va a significar otra cosa.- dijo Zayn riendose.
-¿Las hacéis de chocolate?- preguntó Peter.
-Claro.- dije.
-¿Y me podéis hacer galletas de chocolate con trocitos de chocolate?
Liam se quedó pillado y yo no pude decir que no al niño porque nos puso una cara de angelito.
-Claro.
-¿Para el próximo fin de semana?
-Se hará lo que se pueda.- dijo Liam.
Capitulo 14.
Narra Lucía**
Me desperté en una habitación. En la habitación que añoraba pero no quería estar: mi habitación de Madrid. Mi madre entró cabreada.
-¿Cómo te has podido escapar? ¿Tú sabes el disgusto que teníamos?- me gritó.
-Dejala. Es una inmadura.- dijo mi abuela entrando en mi habitación.
-Tú no te metas.- le dije.
-Soberbia.
-Es que he salido a tu rama de la familia.- dije sonriente.
-Si tu abuelo viese esto te daría.
-¡Callaros!- gritó Manuel.- La chica se escapó porque estaba harta de vosotros.
El timbre sonó.
-Será tu padre. Ya verás cuando te vea aquí. Te va a dar una buena.
El timbre empezó a sonar de nuevo. Y mi padre no aparecía.
-Lucia, ve a abrir.- dijo Liam medio dormido.
Abrí los ojos y vi que no estaba en Madrid. Estaba en la casa de Liam. En su cama.
-Joder, ¡que susto! Solo era un sueño.- dije aliviada.
-¿Que?
-Nada, nada.
El timbre sonó.
-Abre Lu.
-Es tu casa. Abre tú.- le dije.
Finalmente Liam se levantó. Él seguía desnudo y se puso unos calzoncillos con una camiseta. El timbre volvió a sonar.
-¡Que ya voy!- chilló.
Mientras Liam desaparecía por la puerta, me acordé de lo que pasó la noche anterior.
-Lucía, estas loca.- me dije a mi misma.
En ese tiempo me imagine tres cosas: a Liam, unos periodistas y a mis padres.
-Estas loca.- me dije de nuevo.
Oí pasos que venían y mi prima entró.
-Hola- dijo sonriente.- Veo que estas en la cama de Liam.
-¿Y?
-Que me lo cuentes guarra.
-No ha pasado nada.
-¿Y porque esta tu camiseta tirada en el suelo? ¿Y tus pantalones?
-No ha sido nada.
-¿Te arrepientes?- chilló ella.
-¡No!
María me miró esperando a que le dijese algo.
-Pasame mi ropa.- la dije.
Ella finalmente me la pasó y se fue de la habitación. Me vestí nerviosa y baje al salón.
-Hola- dije a los chicos.
-¿Quieres desayunar?- me preguntó Liam.
-Si por favor.
Liam me trajo una taza de café y me la bebí en un momento.
-A reponer fuerzas los dos.- dijo Zayn.
Liam y yo nos miramos.
-Lucía, no le mates. Que he sido yo quien se lo ha dicho.- dijo María.
-Te vas a enterar.
-¿Entonces es verdad?- chilló Niall. Miró a Liam- ¿Y no me lo cuentas?
Yo cogí mis cosas para irme porque era casi la hora de la comida.
-Chicos, nos vamos que ya es tarde.- dijo mi prima.
Nos despedimos de todos con dos besos y antes de que Liam viniese a por los suyos, nos fuimos. Yo estaba nerviosa.
-¿Por que no le has dado un pico?- me preguntó María.
-Es raro de contar.
-¿Te gusta?
-Si.- dije nerviosa.
-Entonces sal con él.
-Es famoso.- dije recordando mi mala suerte.
-Mucho mejor. Mira, serás la envidia de muchas chicas.
-Me da igual.
Llegamos a casa y mi tio nos abrió enfadado.
-¡María! ¿Donde has pasado la noche?- dijo él.
-En casa de unos amigos.
-Lo siento Javi. Yo no te avise.- dije bajando la cabeza.
-No, si yo si sabía que tú ibas a dormir fuera.
Miré a mi prima.
-Es que sabía lo que iba a ocurrir.
La miré mal pero gracias a ella no me regañó Javi.
-María, estas castigada.
-¿Por?- chilló.
-Porque no me avisas.
-¿No le dijiste que te quedabas con Carol?- le dije yo intentando ayudarla.
-Si, pero si no me escuchó no es mi problema.
-Ah, ¿me lo dijiste?- preguntó mi tio.
-Si.
-Perdón hija.- dijo mi tio afrontando su mal odio.
María me hizo un gesto dandome las gracias.
Entramos en el salón y vi a una mujer.
-Hola mami.- dijo María dandola un beso en la mejilla.
Esa mujer era Holly, su madre y la ex mujer de mi tio.
-Hola Holly.- dije con una sonrisa.
-Vaya Lucía. Que alta y que guapa estas.
-Muchas gracias.
Suponía que ella se quedaría a comer.
-¿Que hay de comida papa?
-Sopa.
Miré a mi tio mal.
-¿Otra vez?
-Te jodes.- me dijo sonriente.
-¿Por que no usas el horno?- preguntó Holly.
-Porque no sabe.- dijo María.
-Calla.
-¡Peter! ¡La comida esta en la mesa!- chilló Holly.
Yo no sabía quien era Peter así que esperé impaciente a que saliese un homre de una habitacíon. Era normal que Holly tuviese novio pero no lo sabía. Se abrió una puerta y esperé intrigada a que saliese. Me llevé una sorpresa cuando vi a un niño rubio, blanco de piel y con los ojos azules de unos dos años.
-Hola.- dijo rojo de la vergüenza.
-Peter es el hijo de Holly.- aclaró mi tio.
-¿Y tú por que no me dices que tienes un hermano?- le dije a María.
-Pensaba que sí lo sabías.
-Yo soy Peter.- se presentó el niño.
-Hola, yo soy Lucía, una prima.
Todos me miraron sin saber que decir.
-Lucía, él no es mi hijo.- dijo mi tío.
-Ah.
-Es hijo mío y de otro chico. Pero no es mi novio. Ni siquiera se quien es.
En ese momento, en mi mente, llamé puta a Holly.
-Fui al médico y me inseminaron.
-Mamá, no es un tema para hablar en la comida.- dijo María.
-Cierto.
Nos sentamos a comer y estuvimos hablando. Y yo para molestar un poco a mi prima, comencé a vacilarla.
-¿Qué tal con Zayn Maria?
-¿Tienes novio?- preguntó el pequeño mientras hacía un ruido parecido a una risa inocente.
-No- dijo ella mirandome mal.- Pero Lucía si.
La miré fatal.
-Yo no pero por favor María, no desvies el tema. Tus padres querrán saber con quien sales, ¿no?
Sus padres dijeron que sí con la cabeza y empezaron a hacer preguntas. Yo mientras me reía por la situación que había creado. Pero mi tío cambió de tema dirigiendose a mí.
-Pues esta chica esta saliendo con Liam Payne.
-¿El cantante?- preguntó Holly.- Peter se sabe una cancion de ellos. Nene, canta un poco.
Peter obedeció y empezó a cantar "What Makes You Beautiful". Yo me quedé sin saber que hacer. Un niño de dos años se sabía toda la canción a la perfeccion. Cuando terminó empecé a aplaudir.
-¿Y que tal es Liam?- preguntó Holly.
-No estoy saliendo con él.
-Pero tardarás poco.-dijo María. La miré mal.- No haber sacado el tema de Zayn.
-Con eso reconoces que te gusta.
-No lo reconozco.
Sonó el timbre y fui a abrir. Cuando lo hice, vi a Zayn y empecé a reirme.
-¿De que te ries violadada?
-No me llames así. ¡María! ¡Esta aquí Zayn!
Mis tios se empezaron a reir y María se levantó roja de la vergüenza.
-Hola.
-Te dejaste el movil en mi casa.
-¡Encima estuviste en su casa!- chillé.
-Joder, que gritos.- dijo una voz que venía de las escaleras.
Me asomé y vi a Liam subir por las escaleras.
-Le he tenido que traer en coche.- dijo él.
-Ya, claro.
Volvimos a oir como Peter cantaba la canción y los dos se quedaron riendose.
-¿Y esa voz?- preguntó Zayn.
Peter apareció por la puerta y con una sonrisa dijo "Hola".
-Hola pequeñin.- dijo Liam.
-Bueno, chicas, nos tenemos que ir.- dijo Zayn.
-Si, que nosotras ya estamos comiendo.
Nos despedimos y cuando María estaba a punto de cerrar, Liam lo impidió y entró.
-Esta mañana no me has dado ni un beso.
-¿Y?
-Que los quiero.
Se acercó a mi y me besó dulcemente en los labios.
-Adios.
Se fue y María cerró la puerta.
-¿Os habéis besado?- preguntó Peter.
-No.- dijo María.- Se han dicho adios como dos buenos amigos.
-¡Que se han besado! ¡Que lo he visto en peliculas!- chilló el nño.
-¿Venis a comer o que?- preguntaron Javier y Holly.
-Si, ya vemos.- dijo María cogiendo a su hermano en brazos.- Y tú, cállate mejor ¿vale?
-Vale.- dijo el pequeño con una sonrisa pícara.
Nos sentamos en la mesa de nuevo y Peter lo soltó.
-Esa se ha besado con uno.
Mi tío me miraba con una ceja levantada.
-Ya lo he dicho yo.- dijo María.
Pasaba la tarde en casa y mi prima se quedó en casa con Peter y conmigo. Sus padres se fueron a comprar unas cosas para que a mi tío le fuese más fácil cocinar.
María estaba en la cocina escuchando música con unos auriculares. Llamaron al timbre y fui a abrir.
-Violada.- dijo Zayn con una sonrisa nerviosa.- ¿Esta tu prima?
-¿Qué te he dicho sobre que me llames así? Y sí, esta en la cocina.
Zayn entraba en casa y volvía a salir. Entraba y salía.
-¿Que haces?
-Es que no se si hacerlo.
-¿Hacer el qué?
-Pedirla salir... o al menos decirla que me gusta.
Me desperté en una habitación. En la habitación que añoraba pero no quería estar: mi habitación de Madrid. Mi madre entró cabreada.
-¿Cómo te has podido escapar? ¿Tú sabes el disgusto que teníamos?- me gritó.
-Dejala. Es una inmadura.- dijo mi abuela entrando en mi habitación.
-Tú no te metas.- le dije.
-Soberbia.
-Es que he salido a tu rama de la familia.- dije sonriente.
-Si tu abuelo viese esto te daría.
-¡Callaros!- gritó Manuel.- La chica se escapó porque estaba harta de vosotros.
El timbre sonó.
-Será tu padre. Ya verás cuando te vea aquí. Te va a dar una buena.
El timbre empezó a sonar de nuevo. Y mi padre no aparecía.
-Lucia, ve a abrir.- dijo Liam medio dormido.
Abrí los ojos y vi que no estaba en Madrid. Estaba en la casa de Liam. En su cama.
-Joder, ¡que susto! Solo era un sueño.- dije aliviada.
-¿Que?
-Nada, nada.
El timbre sonó.
-Abre Lu.
-Es tu casa. Abre tú.- le dije.
Finalmente Liam se levantó. Él seguía desnudo y se puso unos calzoncillos con una camiseta. El timbre volvió a sonar.
-¡Que ya voy!- chilló.
Mientras Liam desaparecía por la puerta, me acordé de lo que pasó la noche anterior.
-Lucía, estas loca.- me dije a mi misma.
En ese tiempo me imagine tres cosas: a Liam, unos periodistas y a mis padres.
-Estas loca.- me dije de nuevo.
Oí pasos que venían y mi prima entró.
-Hola- dijo sonriente.- Veo que estas en la cama de Liam.
-¿Y?
-Que me lo cuentes guarra.
-No ha pasado nada.
-¿Y porque esta tu camiseta tirada en el suelo? ¿Y tus pantalones?
-No ha sido nada.
-¿Te arrepientes?- chilló ella.
-¡No!
María me miró esperando a que le dijese algo.
-Pasame mi ropa.- la dije.
Ella finalmente me la pasó y se fue de la habitación. Me vestí nerviosa y baje al salón.
-Hola- dije a los chicos.
-¿Quieres desayunar?- me preguntó Liam.
-Si por favor.
Liam me trajo una taza de café y me la bebí en un momento.
-A reponer fuerzas los dos.- dijo Zayn.
Liam y yo nos miramos.
-Lucía, no le mates. Que he sido yo quien se lo ha dicho.- dijo María.
-Te vas a enterar.
-¿Entonces es verdad?- chilló Niall. Miró a Liam- ¿Y no me lo cuentas?
Yo cogí mis cosas para irme porque era casi la hora de la comida.
-Chicos, nos vamos que ya es tarde.- dijo mi prima.
Nos despedimos de todos con dos besos y antes de que Liam viniese a por los suyos, nos fuimos. Yo estaba nerviosa.
-¿Por que no le has dado un pico?- me preguntó María.
-Es raro de contar.
-¿Te gusta?
-Si.- dije nerviosa.
-Entonces sal con él.
-Es famoso.- dije recordando mi mala suerte.
-Mucho mejor. Mira, serás la envidia de muchas chicas.
-Me da igual.
Llegamos a casa y mi tio nos abrió enfadado.
-¡María! ¿Donde has pasado la noche?- dijo él.
-En casa de unos amigos.
-Lo siento Javi. Yo no te avise.- dije bajando la cabeza.
-No, si yo si sabía que tú ibas a dormir fuera.
Miré a mi prima.
-Es que sabía lo que iba a ocurrir.
La miré mal pero gracias a ella no me regañó Javi.
-María, estas castigada.
-¿Por?- chilló.
-Porque no me avisas.
-¿No le dijiste que te quedabas con Carol?- le dije yo intentando ayudarla.
-Si, pero si no me escuchó no es mi problema.
-Ah, ¿me lo dijiste?- preguntó mi tio.
-Si.
-Perdón hija.- dijo mi tio afrontando su mal odio.
María me hizo un gesto dandome las gracias.
Entramos en el salón y vi a una mujer.
-Hola mami.- dijo María dandola un beso en la mejilla.
Esa mujer era Holly, su madre y la ex mujer de mi tio.
-Hola Holly.- dije con una sonrisa.
-Vaya Lucía. Que alta y que guapa estas.
-Muchas gracias.
Suponía que ella se quedaría a comer.
-¿Que hay de comida papa?
-Sopa.
Miré a mi tio mal.
-¿Otra vez?
-Te jodes.- me dijo sonriente.
-¿Por que no usas el horno?- preguntó Holly.
-Porque no sabe.- dijo María.
-Calla.
-¡Peter! ¡La comida esta en la mesa!- chilló Holly.
Yo no sabía quien era Peter así que esperé impaciente a que saliese un homre de una habitacíon. Era normal que Holly tuviese novio pero no lo sabía. Se abrió una puerta y esperé intrigada a que saliese. Me llevé una sorpresa cuando vi a un niño rubio, blanco de piel y con los ojos azules de unos dos años.
-Hola.- dijo rojo de la vergüenza.
-Peter es el hijo de Holly.- aclaró mi tio.
-¿Y tú por que no me dices que tienes un hermano?- le dije a María.
-Pensaba que sí lo sabías.
-Yo soy Peter.- se presentó el niño.
-Hola, yo soy Lucía, una prima.
Todos me miraron sin saber que decir.
-Lucía, él no es mi hijo.- dijo mi tío.
-Ah.
-Es hijo mío y de otro chico. Pero no es mi novio. Ni siquiera se quien es.
En ese momento, en mi mente, llamé puta a Holly.
-Fui al médico y me inseminaron.
-Mamá, no es un tema para hablar en la comida.- dijo María.
-Cierto.
Nos sentamos a comer y estuvimos hablando. Y yo para molestar un poco a mi prima, comencé a vacilarla.
-¿Qué tal con Zayn Maria?
-¿Tienes novio?- preguntó el pequeño mientras hacía un ruido parecido a una risa inocente.
-No- dijo ella mirandome mal.- Pero Lucía si.
La miré fatal.
-Yo no pero por favor María, no desvies el tema. Tus padres querrán saber con quien sales, ¿no?
Sus padres dijeron que sí con la cabeza y empezaron a hacer preguntas. Yo mientras me reía por la situación que había creado. Pero mi tío cambió de tema dirigiendose a mí.
-Pues esta chica esta saliendo con Liam Payne.
-¿El cantante?- preguntó Holly.- Peter se sabe una cancion de ellos. Nene, canta un poco.
Peter obedeció y empezó a cantar "What Makes You Beautiful". Yo me quedé sin saber que hacer. Un niño de dos años se sabía toda la canción a la perfeccion. Cuando terminó empecé a aplaudir.
-¿Y que tal es Liam?- preguntó Holly.
-No estoy saliendo con él.
-Pero tardarás poco.-dijo María. La miré mal.- No haber sacado el tema de Zayn.
-Con eso reconoces que te gusta.
-No lo reconozco.
Sonó el timbre y fui a abrir. Cuando lo hice, vi a Zayn y empecé a reirme.
-¿De que te ries violadada?
-No me llames así. ¡María! ¡Esta aquí Zayn!
Mis tios se empezaron a reir y María se levantó roja de la vergüenza.
-Hola.
-Te dejaste el movil en mi casa.
-¡Encima estuviste en su casa!- chillé.
-Joder, que gritos.- dijo una voz que venía de las escaleras.
Me asomé y vi a Liam subir por las escaleras.
-Le he tenido que traer en coche.- dijo él.
-Ya, claro.
Volvimos a oir como Peter cantaba la canción y los dos se quedaron riendose.
-¿Y esa voz?- preguntó Zayn.
Peter apareció por la puerta y con una sonrisa dijo "Hola".
-Hola pequeñin.- dijo Liam.
-Bueno, chicas, nos tenemos que ir.- dijo Zayn.
-Si, que nosotras ya estamos comiendo.
Nos despedimos y cuando María estaba a punto de cerrar, Liam lo impidió y entró.
-Esta mañana no me has dado ni un beso.
-¿Y?
-Que los quiero.
Se acercó a mi y me besó dulcemente en los labios.
-Adios.
Se fue y María cerró la puerta.
-¿Os habéis besado?- preguntó Peter.
-No.- dijo María.- Se han dicho adios como dos buenos amigos.
-¡Que se han besado! ¡Que lo he visto en peliculas!- chilló el nño.
-¿Venis a comer o que?- preguntaron Javier y Holly.
-Si, ya vemos.- dijo María cogiendo a su hermano en brazos.- Y tú, cállate mejor ¿vale?
-Vale.- dijo el pequeño con una sonrisa pícara.
Nos sentamos en la mesa de nuevo y Peter lo soltó.
-Esa se ha besado con uno.
Mi tío me miraba con una ceja levantada.
-Ya lo he dicho yo.- dijo María.
Pasaba la tarde en casa y mi prima se quedó en casa con Peter y conmigo. Sus padres se fueron a comprar unas cosas para que a mi tío le fuese más fácil cocinar.
María estaba en la cocina escuchando música con unos auriculares. Llamaron al timbre y fui a abrir.
-Violada.- dijo Zayn con una sonrisa nerviosa.- ¿Esta tu prima?
-¿Qué te he dicho sobre que me llames así? Y sí, esta en la cocina.
Zayn entraba en casa y volvía a salir. Entraba y salía.
-¿Que haces?
-Es que no se si hacerlo.
-¿Hacer el qué?
-Pedirla salir... o al menos decirla que me gusta.
Capitulo 13.
Narra Lucia**
Entramos en la casa de Liam y me senté en el sofá esperando que Liam pusiese una película. Vi que iba a poner "Titanic".
-Titanic no.-dije.
-¿Por?
-Es de llorar.
El hizo un gesto de que daba igual y la puso. Se sentó en el sofá a mi lado.
La peli ya llevaba cinco minutos cuando me vino un escalofrío.
-¿Tienes mantas?- pregunte.
-Si.
Puso el pause a la película y se levanto para entrar en un cuarto. Tardaba mucho y le empece a meter prisa.
-Liam. Tengo frío...
-Impaciente.
-No, solo que tengo frío.-dije riéndome.
Liam vinó de nuevo con una mantita pequeña y fina. Me la puse por encima pero aun así seguía teniendo frío y me dio otro escalofrío. Liam se debió de dar cuenta porque sonrió y me pasó un brazo para darme calor.
-Gracias.
-De nada.
Miraba a la televisión y no quería ver esa película. No me gustaban esas que hacen llorar así que mire a Liam.
-Lo siento por el beso del otro día. No se que me paso.
-No pasa nada mujer.- me dijo mirándome.
-Es que no quiero qe pienses que yo...
-Si a mi en realidad lo que pasó...- me dijo sin saber que decir.
Liam me miro a lo ojos y poco a poco se me fue acercando. Pensé que iba todo muy rápido. Solo llevaba un mes en Londres y todo esto no me lo imaginaba. En ese momento deje ese pensamiento de lado y lo único que quería era que me besase. También pensé que si quería que Liam me besara era porque me gustaba así que...
Liam seguía acercándose. Se me hacia eterno y cuando nuestros labios estaban apunto de juntarse, Matia entro en la casa con unas llaves. Los dos disimulamos.
-Prima, me han dicho que has traído chocolate- me dijo María.- ¿Nos das?
Liam le acerco el chocolate y antes de que María saliese con el dulce, nos miro y sonrió.
-Que lo paseos bien parejita.- cerro la puerta.
Yo seguía viendo la peli a pese de que estuviésemos solos de nuevo. Pero me empece a reír cuando uno de los protagonistas de la película dijo "Woody".
-Liam, ha dicho Woody- dije riéndome.
-No lo ha dicho.- sonrió.
-Si.
-No.
-Déjame ser feliz ¿no?- dije en broma.
Liam y yo nos volvimos a mirar. Y de nuevo nos volvimos a acercar. Yo tocaba su brazo y el me cogía de la cintura. Pero antes de hacer nada, la puerta se volvió a abrir.
-Liam, necesitamos coca cola.- dijo Niall- es urgente.
-¿Estais bebiendo?- pregunto Woody.
-Si. Y nos falta la coca cola.
-En la nevera.
Niall se fue después de haber cogido todas la latas que había en la nevera y estábamos otra vez solos. Yo quería sacar tema de conversación para ver hasta donde llegaba esto.
-Has hecho mal en elegir esta película.
-¿Por?
-Porque me hace llorar.
-Aquí tienes un hombro.- dijo apoyandome la cabeza en su pecho.
-Tu quieres que te cale el brazo, ¿no?
Liam se rio y nos volvimos a mirar. "Esta es la buena". Pero estaba otra vez equivocad porque después de estar mirándonos y después de que Liam estuviese a punto de besarme, Harry entró con sus llaves.
-¡Joder con las putas llaves!- chillo Liam.
-¡Ala! ¡Y luego nos dirás a nosotros que no digamos palabrotas!- dijo Harry.- Bueno, ¿queda chocolate?
-No.- dije mosqueada porque realmente la situación me estaba hartando.
-No me comas.
Y después se fue cerrando la puerta.
-Liam.
-¿Si?
Pensé algo para qe los demás dejasen de joder.
-Si no quieres que entren, quítales las llaves. Sin llaves no pueden entrar.
Liam se lo pensó y finalmente se levanto, abrió la puerta y fue a donde habíamos cenado.
-Vosotros.- dijo Liam.- Dadme las llaves de mi casa.
-¿Por?- chillo Louis.
-Porque es mi casa.
-Pero...
Estuve como dos minutos escuchando como discutían hará que Liam entro en su casa con varias llaves.
-¿tienes las llaves?- me dijo que si.-¿Todas?
-Aja.
"Por fin".
-Tengo frío.- dije para que Liam se acercase a mi.
Cuando me abrazo le empece a mirar a los ojos por cuarta vez. No me iba a lanzar, ni fuera a ser que le hubiese malinterpretado. Pero no fue así porque nos estuvimos acercando y nos besamos. Nos tumbamos en el sofá para estar mas cómodos pero a los minutos de esta ahí, nos levantamos y nos dirigimos hacia las escaleras.
-Salta.- me dijo Liam.
Ni sabia para que era pero le hice caso y como pudo, me cogió del culo e hizo que mis piernas rodeasen su cintura. Subimos las escaleras de ese modo y entramos en su cuarto. Era pronto pero sentía que Liam me gustaba mucho así que no me importaba.
Liam se sentó en el borde del modo que yo me quede sentada en sus rodillas con su cintura rodeada por mis piernas. No nos parábamos de besar y me quitó la camiseta que yo llevaba. Yo a el le notaba nervioso, tanto que no le veía capaz de quitarse su camisa así que se la fui desabrochando botón a botón y la tire en el suelo. Nos tumbamos en su cama de matrimonio y dábamos vueltas para quitarnos el uno al otro la ropa con mayor facilidad. Vi de refilón en un despertador digital que eran ya las dos de la madrugada. Los dos nos movíamos y sin intente hacer ruido lo hicimos.
Cuando acabamos, Liam estaba encima mío, me dio un pico y se tiro en la cama para dejarme descansar aunque acabo en el suelo ya que yo estaba justo al borde. Me tape lo mejor que pude y me asome para verle.
-¿Estas bien?- dije riéndome.
-Estaba mejor encima tuya.
-No se quien te ha dicho que te bajases.
Se levanto rápidamente después de escuchar eso y se tumbó de nuevo encima mío.
Le pregunte la hora y me dijo que eran las tres. Casi las cuatro así que fui a levantarme para vestirme e irme.
-Quédate.- me pidió él.
-¿Y mi prima?
-Estará bien.
Me tumbe de nuevo, al lado de Liam y mientras qe el estaba abrazado a mi, yo me dormí.
Entramos en la casa de Liam y me senté en el sofá esperando que Liam pusiese una película. Vi que iba a poner "Titanic".
-Titanic no.-dije.
-¿Por?
-Es de llorar.
El hizo un gesto de que daba igual y la puso. Se sentó en el sofá a mi lado.
La peli ya llevaba cinco minutos cuando me vino un escalofrío.
-¿Tienes mantas?- pregunte.
-Si.
Puso el pause a la película y se levanto para entrar en un cuarto. Tardaba mucho y le empece a meter prisa.
-Liam. Tengo frío...
-Impaciente.
-No, solo que tengo frío.-dije riéndome.
Liam vinó de nuevo con una mantita pequeña y fina. Me la puse por encima pero aun así seguía teniendo frío y me dio otro escalofrío. Liam se debió de dar cuenta porque sonrió y me pasó un brazo para darme calor.
-Gracias.
-De nada.
Miraba a la televisión y no quería ver esa película. No me gustaban esas que hacen llorar así que mire a Liam.
-Lo siento por el beso del otro día. No se que me paso.
-No pasa nada mujer.- me dijo mirándome.
-Es que no quiero qe pienses que yo...
-Si a mi en realidad lo que pasó...- me dijo sin saber que decir.
Liam me miro a lo ojos y poco a poco se me fue acercando. Pensé que iba todo muy rápido. Solo llevaba un mes en Londres y todo esto no me lo imaginaba. En ese momento deje ese pensamiento de lado y lo único que quería era que me besase. También pensé que si quería que Liam me besara era porque me gustaba así que...
Liam seguía acercándose. Se me hacia eterno y cuando nuestros labios estaban apunto de juntarse, Matia entro en la casa con unas llaves. Los dos disimulamos.
-Prima, me han dicho que has traído chocolate- me dijo María.- ¿Nos das?
Liam le acerco el chocolate y antes de que María saliese con el dulce, nos miro y sonrió.
-Que lo paseos bien parejita.- cerro la puerta.
Yo seguía viendo la peli a pese de que estuviésemos solos de nuevo. Pero me empece a reír cuando uno de los protagonistas de la película dijo "Woody".
-Liam, ha dicho Woody- dije riéndome.
-No lo ha dicho.- sonrió.
-Si.
-No.
-Déjame ser feliz ¿no?- dije en broma.
Liam y yo nos volvimos a mirar. Y de nuevo nos volvimos a acercar. Yo tocaba su brazo y el me cogía de la cintura. Pero antes de hacer nada, la puerta se volvió a abrir.
-Liam, necesitamos coca cola.- dijo Niall- es urgente.
-¿Estais bebiendo?- pregunto Woody.
-Si. Y nos falta la coca cola.
-En la nevera.
Niall se fue después de haber cogido todas la latas que había en la nevera y estábamos otra vez solos. Yo quería sacar tema de conversación para ver hasta donde llegaba esto.
-Has hecho mal en elegir esta película.
-¿Por?
-Porque me hace llorar.
-Aquí tienes un hombro.- dijo apoyandome la cabeza en su pecho.
-Tu quieres que te cale el brazo, ¿no?
Liam se rio y nos volvimos a mirar. "Esta es la buena". Pero estaba otra vez equivocad porque después de estar mirándonos y después de que Liam estuviese a punto de besarme, Harry entró con sus llaves.
-¡Joder con las putas llaves!- chillo Liam.
-¡Ala! ¡Y luego nos dirás a nosotros que no digamos palabrotas!- dijo Harry.- Bueno, ¿queda chocolate?
-No.- dije mosqueada porque realmente la situación me estaba hartando.
-No me comas.
Y después se fue cerrando la puerta.
-Liam.
-¿Si?
Pensé algo para qe los demás dejasen de joder.
-Si no quieres que entren, quítales las llaves. Sin llaves no pueden entrar.
Liam se lo pensó y finalmente se levanto, abrió la puerta y fue a donde habíamos cenado.
-Vosotros.- dijo Liam.- Dadme las llaves de mi casa.
-¿Por?- chillo Louis.
-Porque es mi casa.
-Pero...
Estuve como dos minutos escuchando como discutían hará que Liam entro en su casa con varias llaves.
-¿tienes las llaves?- me dijo que si.-¿Todas?
-Aja.
"Por fin".
-Tengo frío.- dije para que Liam se acercase a mi.
Cuando me abrazo le empece a mirar a los ojos por cuarta vez. No me iba a lanzar, ni fuera a ser que le hubiese malinterpretado. Pero no fue así porque nos estuvimos acercando y nos besamos. Nos tumbamos en el sofá para estar mas cómodos pero a los minutos de esta ahí, nos levantamos y nos dirigimos hacia las escaleras.
-Salta.- me dijo Liam.
Ni sabia para que era pero le hice caso y como pudo, me cogió del culo e hizo que mis piernas rodeasen su cintura. Subimos las escaleras de ese modo y entramos en su cuarto. Era pronto pero sentía que Liam me gustaba mucho así que no me importaba.
Liam se sentó en el borde del modo que yo me quede sentada en sus rodillas con su cintura rodeada por mis piernas. No nos parábamos de besar y me quitó la camiseta que yo llevaba. Yo a el le notaba nervioso, tanto que no le veía capaz de quitarse su camisa así que se la fui desabrochando botón a botón y la tire en el suelo. Nos tumbamos en su cama de matrimonio y dábamos vueltas para quitarnos el uno al otro la ropa con mayor facilidad. Vi de refilón en un despertador digital que eran ya las dos de la madrugada. Los dos nos movíamos y sin intente hacer ruido lo hicimos.
Cuando acabamos, Liam estaba encima mío, me dio un pico y se tiro en la cama para dejarme descansar aunque acabo en el suelo ya que yo estaba justo al borde. Me tape lo mejor que pude y me asome para verle.
-¿Estas bien?- dije riéndome.
-Estaba mejor encima tuya.
-No se quien te ha dicho que te bajases.
Se levanto rápidamente después de escuchar eso y se tumbó de nuevo encima mío.
Le pregunte la hora y me dijo que eran las tres. Casi las cuatro así que fui a levantarme para vestirme e irme.
-Quédate.- me pidió él.
-¿Y mi prima?
-Estará bien.
Me tumbe de nuevo, al lado de Liam y mientras qe el estaba abrazado a mi, yo me dormí.
jueves, 26 de abril de 2012
Capitulo 12.
Narra Lucía**
Estábamos Carol y yo el viernes en clase sentadas juntas a pesar de que los profesores nos decían que no pero nos daba un poco igual.
-Hoy cenamos ¿no?- me preguntó Carol.
-Lo siento. He quedado ya.
-¿Y eso?
-Nada- dije riéndome.
Pero mi cara cambió cuando me acordé de lo que pasó la última vez que vi a Liam. ¿Por qué le besé? ¿Por qué le miraba tanto el culo?
-Porque te gusta y punto.- me respondió Carol.
Debí de haber dicho eso en alto y me puse roja.
-No te pongas roja. Es algo... ¿natural?
-Lo se pero...
No pude terminar la frase porque el profesor que estaba mandó a Carol a otro pupitre. Sería por hablar tanto.
La tarde llegó y con ella la preparación para repetir el beso según mi prima María.
-Ya veras como te besa.
-¡Callate!- la mandé.
Me daba mucha vergüenza hablar de eso pero ¿y si era lo que esperaba?
-Ya veremos si esta noche vienes hoy a dormir.
-¿Por qué no iba a venir?- la pregunté pero me di cuenta de lo que quería decir y la mandé fuera de mi cuarto- ¡María! En mi cuarto no acepto a las salidas.
-Ya veremos si esta noche, tú y Liam...
La saqué de mi cuarto como pude y me terminé de vestir con unos vaqueros y con una camiseta amarilla.
El tiempo pasaba lento y quería ir a casa de Liam pero eran solo las seis de la tarde y no podía ir a esa hora. Me entretuve con la televisión y con la blackberry aunque me seguía aburriendo. "Que sean ya las ocho". Cuando pensé eso. Un mensaje me llegó. "Ven cuando quieras, me aburro mucho. Woody". Salté del sofá hacía mis cosas y me fui a casa de Liam dejando atrás los tonterías que decía mi prima.
Antes de llegar a casa de Liam, paré a comprar chocolate para no ir con la manos vacías. "Lucía, la gente suele llevar vino o alcohol." Pero me acurdé de lo de Liam y el alcohol, así que no lleve nada de eso. Solo chocolate.
Cuando llegué a casa de Liam vi como la sala que comunicaba las cinco casas estaba preparada para una cena con mucha gente.
-¡Ey!- dijo alguien saliendo de la casa de uno de ellos.
Me giré y vi a Niall, el chico rubio.
-Hola Furby- dije riéndome- ¿Qué tal?
-Bien- me miró mal.- Vamos a cenar todos aqui.
-¿Todos?
-Si, tu prima y su amiga Carol y los chicos.
-No me han dicho nada.
-Es que se lo acabamos de decir.
Miré a Niall y le pregunté si Liam estaba en su casa y me señaló su puerta. Entré y le vi en el sofá medio dormido.
-Woody- le dije en voz baja pero no me hacía caso así que lo volví a intentar.- Liam.
-¿Qué?- preguntó con voz dormida.
-Que te despiertes.
Pero Liam no me hacía caso porque se giró y se tumbó bocabajo en el sofá.
-¡Joder Liam! - chilló Louis entrando en casa de Liam.
-Nada de palabrotas.- dijo Woody levantándose.
-Es que si la haces esperar...
Liam se levantó por fin y me dio dos besos.
-Me han dicho que cenamos todos.- le dije.
-¿Si?
-Parece ser que no te han informado.
-Pues no.- miró lo que llevaba en las manos- ¿Has traido chocolate?
Le dije que si con la cabeza y me lo quitó de las manos para dejarlo en la mesa.
El tiempo pasaba y las chicas llegaron al edificio.
-Mira quien esta aquí- dijo Carol dándome un beso.- Hola Liam.
Carol se fue a donde estaban todos mientras miraba como Liam se sentaba en una silla. Luego me hizo un gesto para que me sentara junto a él. La hice caso y me senté en la mesa pero mi movil empezó a sonar.
-¿Si?- dije respondiendo.
-Lu, soy Ana. ¿Quedais hoy?
-Estamos de cena cielo.
-Ah.
Parecía que le había chafado el plan pero no la iba a dejar sola.
-¿Donde estas?- la pregunté.
-En casa.
-Espera un momento.- Separé el telefono para que no pudiera oir.- ¿Puede venir una amiga? Es que esta sola y me da palo dejarla sola.
Todos se lo estaban pensando.
-Si no puede venir, me voy yo con ella. No quiero dejarla sola. Es una buena amiga.- dije poniéndome el abrigo.
-Tráela.- me dijo Liam.
Le dije a Ana que quedabamos en un bar que estaba cerca del edificio.
-¿Es directioner?- preguntó Harry cuando colgué.
-¿Directique?- pregunté por la palabreja que había dicho.
-¿Es fan de One Direction?- me dijo acoplándome.
-Ni puta idea.- solté.
-¡Es boca! ¿Quieres que te la lave con jabón?- me dijo Liam mirándome mal.
-No... Ahora vengo.
Salí y fui al bar donde había quedado con Ana. No esperé mucho porque estaba ya esperandome.
-Vamos a cenar.- la dije.
-¿Dónde?
-En casa de unos amigos. Están también María y Carol.
-Estupendo.
Iba a preguntarle a Ana que si era fan de los chicos pero se me olvidó la palabra que me había dicho Harry.
Llamamos al timbre y estuvimos esperando un rato hasta que Louis abrió. Ana se cayó al suelo después de mirarle.
-¡Harry! ¡Si es directioner!- chilló Louis mientras cogía a Ana.
-¿Y que ha dicho?- preguntó alguien.
-Nada, solo se ha desmayado.
Todos vinieron y llevaron a Ana a un sofá. "Que chica". María, que estaba nerviosa por el estado de Ana, ñe tiró un vaso de agua a la cara. Ana que ya se estaba despertando, se tragó todo el agua y miró mal a María.
-Lo siento.- dijo ella.
Ana me miró.
-¿Cómo no me dices que conoces a One Direction?
-Te iba a preguntar si eras directio... directia...
-Directioner- dijeron todos.
-Eso, directioner.
-¿Y no podías haberme preguntado si era fan?
Me dí cuenta de ese detalle.
-Lo siento.- hice pausa.- Bueno, ella es Ana.
-Bueno, pues yo soy Harry.
-Yo Zayn.
-Yo soy Niall.
Niall cogió la mano de Ana y se la besó. Todos soltaron un ruido de sorpresa.
-Es la elegida.- dijo Liam riéndose.
Después de todo este alboroto que causó Ana, nos volvimos a sentar en la mesa con una silla más y empezamos a cenar. Mi prima preguntó una cosa.
-¿ Tenéis novia?
Yo pensaba que esa pregunta era para saber si Zayn tenía novia porque sino, ¿qué podía ser? Todos respondieron que no.
-Pero yo tengo una duda.- dijo Niall.
-¿Qué?- preguntó Carol.
-Si Lucía llama a Zayn violador... y él a veces la llama violada... ¿han tenido algo?
Todos empezaron a reirse mientras que Liam se atragantó con el agua.
-¿Estas bien?- pregunté.
Él dijo que sí con la cabeza pero no me dio la sensación de que dijese la verdad.
-¿Sí o no?- preguntó Niall.
-¡Claro que no!- exclamó Zayn.
-Vale, vale. Solo era una pregunta.
Terminamos de cenar y la verdad es que yo me aburría mucho. Hablaban sobre cosas de Inglaterra y de eso yo no sabía mucho. Liam parecía que no mostraba mucho interés por eso asi que me miró.
-¿Vamos a mi casa y vemos una peli?
Estábamos Carol y yo el viernes en clase sentadas juntas a pesar de que los profesores nos decían que no pero nos daba un poco igual.
-Hoy cenamos ¿no?- me preguntó Carol.
-Lo siento. He quedado ya.
-¿Y eso?
-Nada- dije riéndome.
Pero mi cara cambió cuando me acordé de lo que pasó la última vez que vi a Liam. ¿Por qué le besé? ¿Por qué le miraba tanto el culo?
-Porque te gusta y punto.- me respondió Carol.
Debí de haber dicho eso en alto y me puse roja.
-No te pongas roja. Es algo... ¿natural?
-Lo se pero...
No pude terminar la frase porque el profesor que estaba mandó a Carol a otro pupitre. Sería por hablar tanto.
La tarde llegó y con ella la preparación para repetir el beso según mi prima María.
-Ya veras como te besa.
-¡Callate!- la mandé.
Me daba mucha vergüenza hablar de eso pero ¿y si era lo que esperaba?
-Ya veremos si esta noche vienes hoy a dormir.
-¿Por qué no iba a venir?- la pregunté pero me di cuenta de lo que quería decir y la mandé fuera de mi cuarto- ¡María! En mi cuarto no acepto a las salidas.
-Ya veremos si esta noche, tú y Liam...
La saqué de mi cuarto como pude y me terminé de vestir con unos vaqueros y con una camiseta amarilla.
El tiempo pasaba lento y quería ir a casa de Liam pero eran solo las seis de la tarde y no podía ir a esa hora. Me entretuve con la televisión y con la blackberry aunque me seguía aburriendo. "Que sean ya las ocho". Cuando pensé eso. Un mensaje me llegó. "Ven cuando quieras, me aburro mucho. Woody". Salté del sofá hacía mis cosas y me fui a casa de Liam dejando atrás los tonterías que decía mi prima.
Antes de llegar a casa de Liam, paré a comprar chocolate para no ir con la manos vacías. "Lucía, la gente suele llevar vino o alcohol." Pero me acurdé de lo de Liam y el alcohol, así que no lleve nada de eso. Solo chocolate.
Cuando llegué a casa de Liam vi como la sala que comunicaba las cinco casas estaba preparada para una cena con mucha gente.
-¡Ey!- dijo alguien saliendo de la casa de uno de ellos.
Me giré y vi a Niall, el chico rubio.
-Hola Furby- dije riéndome- ¿Qué tal?
-Bien- me miró mal.- Vamos a cenar todos aqui.
-¿Todos?
-Si, tu prima y su amiga Carol y los chicos.
-No me han dicho nada.
-Es que se lo acabamos de decir.
Miré a Niall y le pregunté si Liam estaba en su casa y me señaló su puerta. Entré y le vi en el sofá medio dormido.
-Woody- le dije en voz baja pero no me hacía caso así que lo volví a intentar.- Liam.
-¿Qué?- preguntó con voz dormida.
-Que te despiertes.
Pero Liam no me hacía caso porque se giró y se tumbó bocabajo en el sofá.
-¡Joder Liam! - chilló Louis entrando en casa de Liam.
-Nada de palabrotas.- dijo Woody levantándose.
-Es que si la haces esperar...
Liam se levantó por fin y me dio dos besos.
-Me han dicho que cenamos todos.- le dije.
-¿Si?
-Parece ser que no te han informado.
-Pues no.- miró lo que llevaba en las manos- ¿Has traido chocolate?
Le dije que si con la cabeza y me lo quitó de las manos para dejarlo en la mesa.
El tiempo pasaba y las chicas llegaron al edificio.
-Mira quien esta aquí- dijo Carol dándome un beso.- Hola Liam.
Carol se fue a donde estaban todos mientras miraba como Liam se sentaba en una silla. Luego me hizo un gesto para que me sentara junto a él. La hice caso y me senté en la mesa pero mi movil empezó a sonar.
-¿Si?- dije respondiendo.
-Lu, soy Ana. ¿Quedais hoy?
-Estamos de cena cielo.
-Ah.
Parecía que le había chafado el plan pero no la iba a dejar sola.
-¿Donde estas?- la pregunté.
-En casa.
-Espera un momento.- Separé el telefono para que no pudiera oir.- ¿Puede venir una amiga? Es que esta sola y me da palo dejarla sola.
Todos se lo estaban pensando.
-Si no puede venir, me voy yo con ella. No quiero dejarla sola. Es una buena amiga.- dije poniéndome el abrigo.
-Tráela.- me dijo Liam.
Le dije a Ana que quedabamos en un bar que estaba cerca del edificio.
-¿Es directioner?- preguntó Harry cuando colgué.
-¿Directique?- pregunté por la palabreja que había dicho.
-¿Es fan de One Direction?- me dijo acoplándome.
-Ni puta idea.- solté.
-¡Es boca! ¿Quieres que te la lave con jabón?- me dijo Liam mirándome mal.
-No... Ahora vengo.
Salí y fui al bar donde había quedado con Ana. No esperé mucho porque estaba ya esperandome.
-Vamos a cenar.- la dije.
-¿Dónde?
-En casa de unos amigos. Están también María y Carol.
-Estupendo.
Iba a preguntarle a Ana que si era fan de los chicos pero se me olvidó la palabra que me había dicho Harry.
Llamamos al timbre y estuvimos esperando un rato hasta que Louis abrió. Ana se cayó al suelo después de mirarle.
-¡Harry! ¡Si es directioner!- chilló Louis mientras cogía a Ana.
-¿Y que ha dicho?- preguntó alguien.
-Nada, solo se ha desmayado.
Todos vinieron y llevaron a Ana a un sofá. "Que chica". María, que estaba nerviosa por el estado de Ana, ñe tiró un vaso de agua a la cara. Ana que ya se estaba despertando, se tragó todo el agua y miró mal a María.
-Lo siento.- dijo ella.
Ana me miró.
-¿Cómo no me dices que conoces a One Direction?
-Te iba a preguntar si eras directio... directia...
-Directioner- dijeron todos.
-Eso, directioner.
-¿Y no podías haberme preguntado si era fan?
Me dí cuenta de ese detalle.
-Lo siento.- hice pausa.- Bueno, ella es Ana.
-Bueno, pues yo soy Harry.
-Yo Zayn.
-Yo soy Niall.
Niall cogió la mano de Ana y se la besó. Todos soltaron un ruido de sorpresa.
-Es la elegida.- dijo Liam riéndose.
Después de todo este alboroto que causó Ana, nos volvimos a sentar en la mesa con una silla más y empezamos a cenar. Mi prima preguntó una cosa.
-¿ Tenéis novia?
Yo pensaba que esa pregunta era para saber si Zayn tenía novia porque sino, ¿qué podía ser? Todos respondieron que no.
-Pero yo tengo una duda.- dijo Niall.
-¿Qué?- preguntó Carol.
-Si Lucía llama a Zayn violador... y él a veces la llama violada... ¿han tenido algo?
Todos empezaron a reirse mientras que Liam se atragantó con el agua.
-¿Estas bien?- pregunté.
Él dijo que sí con la cabeza pero no me dio la sensación de que dijese la verdad.
-¿Sí o no?- preguntó Niall.
-¡Claro que no!- exclamó Zayn.
-Vale, vale. Solo era una pregunta.
Terminamos de cenar y la verdad es que yo me aburría mucho. Hablaban sobre cosas de Inglaterra y de eso yo no sabía mucho. Liam parecía que no mostraba mucho interés por eso asi que me miró.
-¿Vamos a mi casa y vemos una peli?
lunes, 23 de abril de 2012
Capitulo 11.
Narra Lucía**
Ya eran principios de octubre y Liam y yo quedábamos todos los días en sus casa para estudiar aunque siempre acabásemos discutiendo sobre cosas sin importancia en broma.Nos lo pasabamos pipa. Además, él siempre compraba chocolate y pan y merendábamos eso.
María y Carol ya conocían a los demás y María tonteaba mucho con Zayn. Eran solo amigos pero yo veía que en un futuro...
Yo estaba con Liam, en el salón de su casa "estudiando".
-Es mejor el Manchester- me dijo Liam.
-¿Perdona?- dije poniendo voz de pija- El Barça lo peta.
Me hizo un gesto para que me callase pero yo no iba a aguantar.
-Os ganamos la Champions- dije sonriendo.
-Esto es la guerra.- me dijo mirándome mal.
Me levanté con mi libro de sociales y me lo puse como escudo. Vi como Liam cogía las cosas de mi estuche y me las empezaba a tirar.
-¡Liam!
-¿Quien es mejor?
-El Barça.- le chillé detrás de mi libro.
Liam me seguía lanzando bolis hasta que se le acabaron. Yo fui corriendo a la cocina y cogí una cuchara. "¿Si tiene miedo a las cucharas por qué tiene?".
-No creo- me dijo Liam.
-¿Quien es el mejor?- le dije con la cuchara en la mano.
-El Manchester.- dijo mirando fijamente a la cuchara.
-¿Seguro?
Me fui acercando a él y me tiré encima suyo.
-¡El Barça! ¡El Barça es el mejor!- chilló.
Me quité de encima de él y dejé la cuchara en la mesa.
-¿De donde la has cogido?- me miró mal- Dejala en el cajón de las cucharas.
-¿Me vas a hacer levantarme?
-Si.
-Eres malo.
Me levanté y fui a dejar la cuchara en el cajón y cuando volví vi a Liam dado la vuelta. Mis ojos fueron como otras muchas veces a su culo. "¡Lucía! ¡Quita la mirada ahora!" Pero no la quitaba. "Joder que buenas vistas". Cuando logré salir de mis pensamientos, fui al salón como si no hubiera pasado nada. Vi a Liam con una pastilla de chocolate en la mano.
-¿Tienes chocolate?- pregunté intrigada.
-Claro que sí.
Me dio chocolate y fui a sentarme en el sofa para intentar estudiar sociales pero Liam no me dejaba porque se tiró encima mio.
-Liam, tengo que estudiar la puñetera revolucion Francesa.
-¡No digas palabrotas!
-¿Por?
-Porque son palabras feas.
Me empecé a reir. Pero una preguntra que me hizo Liam me cambió la cara.
-¿Que tal estas? Maria me ha dicho lo que esta pasando en España.
Me levanté. No quería hablar de ese tema y una lágrima salió de mis ojos. Entré en el baño y me senté en el suelo. No pude aguantar y empecé a llorar. Echaba de menos a mis padres aunque me hubiesen estado jodiendo pero no quería volver. Me pegarían y era lo último que quería.
Mi móvil empezó a sonar.
-¿Si?- pregunté sorbiendo por la nariz.
Alguien me empezó a hablar en español y me emocioné.
-Manuel.- le dije sin contener mi llanto.
-Hermana, ¿que te pasa?
-Muchas cosas que no puedo contar. ¿Sabes? No se lo he dicho a nadie. A nadie.- suspiré- No se cuanto voy a aguantar.
-Venga Lucía, tranquilizate.-me dijo mi hermano.- Faltan solo unos meses.
-Lo se pero es que no se.
Unos golpes a la puerta me advertieron de que Liam estaba preocupado como otras muchas veces. No era normal que una chica entre en el baño después de que le preguntasen por sus padres.
-¿Estas bien Lucia?- me preguntó Liam desde fuera.
-Si.- mentí.
Me levanté del suelo y me miré en el espejo.
-Manu, hablamos por correos ¿Vale?
Después de que mi hermano no dijese nada. Me volví. Mirar al espejo. Tenía los ojOs rojos e hinchados. Me lavé y me puse raya negra para que no se notase tanto.
-¿Lu?- insistio Woody.- Me estas preocupando.
Salí del baño con una sonrisa.
-Tú siempre estas preocupado.
-Es verdad- dijo riendose.- ¿Me vas a de ir que te pasa?
Le dije que no con la cabeza.
-No estoy preparada- le dije.
Me abrazó con cuidado y yo, sin querer empecé a llorar de nuevo.
-Tranquila. Es normal.
No supe que decir y recogí mis cosas.
- No me he enfadado, ¿eh?- le dije riendo.
-Lo se.
Él me acompañó a la puerta y cuando me iba a dar un beso en la mejilla, los cables se me cruzaron y le besé en los labios. "¡Lucia!" pense pero yo no me apartaba de él ni él de mi. Solo era un pico pero ¿duraban tanto?
-Lo siento.- dije nerviosa cuando nos separamos.
-No pasa nada.
Hubo un silencio incómodo que Liam acabó rompiendo.
-El viernes quedamos y cenamos. ¿Quieres?
-Claro.
Salí del edificio donde los chicos vivían y me dirigí a casa de mi tio. Aún había luz natural pero empezó a llover asi que empecé a correr mientras pensaba en muchas cosas. ¿Por qué habia besado a Liam? ¿Me gustaba? No. Pero le miraba el culo. "Lucia, no pienses en esas cosas".
Llegué a casa y deje mi abrigo y mi mochila que estaban mojados en el suelo.
-¡Que he fregado!- chilló mi prima cuando me vió dejar las cosas.
Maria se sentó en el sofá.
-¿Que?- la pregunté.
Seguramente Maria tenía curiosidad por saber que había pasado con Liam pero no se lo iba a decir.
-¿Le has vuelto a mirar el culo?
Me mosqueé y me fui a mi cuarto.
-Cielo, ¿Que ha pasado?- preguntó llamando a mi puerta.
-Maria, le he besado.
Mi prima se sentó a los pies de mi cama.
-¿Y no te quiere ver mas?
-Todo lo contrario. Hemos quedado el viernes.
-Este quiere repetir.
Le di con la almohada en la cara mientras yo me reia por la ocurrencia de Maria.
-No es verdad.
-Ya veremos. Ya.
Ya eran principios de octubre y Liam y yo quedábamos todos los días en sus casa para estudiar aunque siempre acabásemos discutiendo sobre cosas sin importancia en broma.Nos lo pasabamos pipa. Además, él siempre compraba chocolate y pan y merendábamos eso.
María y Carol ya conocían a los demás y María tonteaba mucho con Zayn. Eran solo amigos pero yo veía que en un futuro...
Yo estaba con Liam, en el salón de su casa "estudiando".
-Es mejor el Manchester- me dijo Liam.
-¿Perdona?- dije poniendo voz de pija- El Barça lo peta.
Me hizo un gesto para que me callase pero yo no iba a aguantar.
-Os ganamos la Champions- dije sonriendo.
-Esto es la guerra.- me dijo mirándome mal.
Me levanté con mi libro de sociales y me lo puse como escudo. Vi como Liam cogía las cosas de mi estuche y me las empezaba a tirar.
-¡Liam!
-¿Quien es mejor?
-El Barça.- le chillé detrás de mi libro.
Liam me seguía lanzando bolis hasta que se le acabaron. Yo fui corriendo a la cocina y cogí una cuchara. "¿Si tiene miedo a las cucharas por qué tiene?".
-No creo- me dijo Liam.
-¿Quien es el mejor?- le dije con la cuchara en la mano.
-El Manchester.- dijo mirando fijamente a la cuchara.
-¿Seguro?
Me fui acercando a él y me tiré encima suyo.
-¡El Barça! ¡El Barça es el mejor!- chilló.
Me quité de encima de él y dejé la cuchara en la mesa.
-¿De donde la has cogido?- me miró mal- Dejala en el cajón de las cucharas.
-¿Me vas a hacer levantarme?
-Si.
-Eres malo.
Me levanté y fui a dejar la cuchara en el cajón y cuando volví vi a Liam dado la vuelta. Mis ojos fueron como otras muchas veces a su culo. "¡Lucía! ¡Quita la mirada ahora!" Pero no la quitaba. "Joder que buenas vistas". Cuando logré salir de mis pensamientos, fui al salón como si no hubiera pasado nada. Vi a Liam con una pastilla de chocolate en la mano.
-¿Tienes chocolate?- pregunté intrigada.
-Claro que sí.
Me dio chocolate y fui a sentarme en el sofa para intentar estudiar sociales pero Liam no me dejaba porque se tiró encima mio.
-Liam, tengo que estudiar la puñetera revolucion Francesa.
-¡No digas palabrotas!
-¿Por?
-Porque son palabras feas.
Me empecé a reir. Pero una preguntra que me hizo Liam me cambió la cara.
-¿Que tal estas? Maria me ha dicho lo que esta pasando en España.
Me levanté. No quería hablar de ese tema y una lágrima salió de mis ojos. Entré en el baño y me senté en el suelo. No pude aguantar y empecé a llorar. Echaba de menos a mis padres aunque me hubiesen estado jodiendo pero no quería volver. Me pegarían y era lo último que quería.
Mi móvil empezó a sonar.
-¿Si?- pregunté sorbiendo por la nariz.
Alguien me empezó a hablar en español y me emocioné.
-Manuel.- le dije sin contener mi llanto.
-Hermana, ¿que te pasa?
-Muchas cosas que no puedo contar. ¿Sabes? No se lo he dicho a nadie. A nadie.- suspiré- No se cuanto voy a aguantar.
-Venga Lucía, tranquilizate.-me dijo mi hermano.- Faltan solo unos meses.
-Lo se pero es que no se.
Unos golpes a la puerta me advertieron de que Liam estaba preocupado como otras muchas veces. No era normal que una chica entre en el baño después de que le preguntasen por sus padres.
-¿Estas bien Lucia?- me preguntó Liam desde fuera.
-Si.- mentí.
Me levanté del suelo y me miré en el espejo.
-Manu, hablamos por correos ¿Vale?
Después de que mi hermano no dijese nada. Me volví. Mirar al espejo. Tenía los ojOs rojos e hinchados. Me lavé y me puse raya negra para que no se notase tanto.
-¿Lu?- insistio Woody.- Me estas preocupando.
Salí del baño con una sonrisa.
-Tú siempre estas preocupado.
-Es verdad- dijo riendose.- ¿Me vas a de ir que te pasa?
Le dije que no con la cabeza.
-No estoy preparada- le dije.
Me abrazó con cuidado y yo, sin querer empecé a llorar de nuevo.
-Tranquila. Es normal.
No supe que decir y recogí mis cosas.
- No me he enfadado, ¿eh?- le dije riendo.
-Lo se.
Él me acompañó a la puerta y cuando me iba a dar un beso en la mejilla, los cables se me cruzaron y le besé en los labios. "¡Lucia!" pense pero yo no me apartaba de él ni él de mi. Solo era un pico pero ¿duraban tanto?
-Lo siento.- dije nerviosa cuando nos separamos.
-No pasa nada.
Hubo un silencio incómodo que Liam acabó rompiendo.
-El viernes quedamos y cenamos. ¿Quieres?
-Claro.
Salí del edificio donde los chicos vivían y me dirigí a casa de mi tio. Aún había luz natural pero empezó a llover asi que empecé a correr mientras pensaba en muchas cosas. ¿Por qué habia besado a Liam? ¿Me gustaba? No. Pero le miraba el culo. "Lucia, no pienses en esas cosas".
Llegué a casa y deje mi abrigo y mi mochila que estaban mojados en el suelo.
-¡Que he fregado!- chilló mi prima cuando me vió dejar las cosas.
Maria se sentó en el sofá.
-¿Que?- la pregunté.
Seguramente Maria tenía curiosidad por saber que había pasado con Liam pero no se lo iba a decir.
-¿Le has vuelto a mirar el culo?
Me mosqueé y me fui a mi cuarto.
-Cielo, ¿Que ha pasado?- preguntó llamando a mi puerta.
-Maria, le he besado.
Mi prima se sentó a los pies de mi cama.
-¿Y no te quiere ver mas?
-Todo lo contrario. Hemos quedado el viernes.
-Este quiere repetir.
Le di con la almohada en la cara mientras yo me reia por la ocurrencia de Maria.
-No es verdad.
-Ya veremos. Ya.
Capitulo 10.
Narra Lucía**
Los días pasaban y recibía llamadas de Liam. No le devolvía ninguna y eso me hacía daño. "Lucía, espera al 12 de enero y con tu mayoría de edad le llamarás." me repetía cada vez que él me llamaba.. Más de una vez estuve a punto de enviarle un mensaje pero algo me decía que no, que hasta los 18 nada.
-¿Quién es Liam?- me preguntaban Ana, María o Carol cada vez que veían que él me llamaba.
Yo les contestaba que no era nadie. Que era un pesado que había conocido un día. Javier me preguntaba sobre lo que pasaba en España y yo le decía que no había nada nuevo. Pero no era así. Manuel me decía en cada correo que mis padres me buscaban por la afueras y que mis amigos casi no salían por mi pérdida.
Estaba yo un día en clase con Carol.
-¿Quién es Liam?- me preguntó cuando vio que mi móvil vibraba por un mensaje de Liam.
-Es un pesado- la repetía.
No quería pensar en él asi que me centraba en la clase donde estábamos: español. Muchas veces corregía al profesor. Muchas veces ponía faltas de ortografía en la pizarra.
-Copiad esta frase. "El gato iva a su cama".
Levanté la mano para corregirle por decima vez.
-Perdón, pero "iva" es con B.
-¿Si?- me preguntó.
-Hombre, soy española y se como se escribe.
-Pues creo que te equivocas.
-Pues yo creo que el título que tiene de español es de pega.- le dije mosqueda.
-¡Salga de clase!- me gritó el profesor.
Cogí mis cosas para irme a casa ya que era la última clase. Salí de clase y salí del instituto.
Cuando llegué a casa, vi que en el felpudo había una nota. Ponía que era para mí así que la leí. "¿Por qué no me devuelves las llamadas? Woody". Nada más entrar en casa, la tiré a la basura.
Mi tio llegó y vio que yo ya estaba.
-¿Qué haces aquí?- me preguntó extrañado.
-Nada, que el profesor de español no tiene un titulo del idioma oficial.
-Vamos, que ha vuelto a poner algún verbo mal, ¿no?
Le dije que sí con la cabeza y fue a la cocina.
-¿Qué hay de comida?- le pregunté cuando mi estómago empezaba a molestarme.
-Sopa.
-Voy a empezar a pensar que no sabes hacer otra cosa.
-Piensa así.
-¿Quieres que te enseñé a usar el horno para hacer una pizza?
Me dijo que sí. Que estaba harto de sopa.
Le empecé a enseñar como encender el horno y se lió.
-¿Y este botón?- dijo señalando uno.
-Javi, no compres un electrodoméstico sin sabes como se usa.
-Fue Holly quien lo compró.
Después de volver a explicarle todo, nos sentamos en la mesa con la sopa inicial.
Mi tio se tuvo que ir al poco porque era arquitecto y tenía una reunion pero no estuve sola porque vinieron más tarde María con Ana y con Carol.
-¡Vaya! Parece que habéis hecho buenas migas las tres.- dije nada más abrir la puerta.
-Es que desde que nos dejates tiradas en el centro comercial...- dijo Ana.
Las hice callar y mi movil empezó a sonar.
-¿Qué? ¿Es el pesado?- me preguntó Carol riendose.
Sí, era Liam pero no se lo iba a coger. Más tarde me llegó un mensaje suyo. "Si no me dices por qué estas enfadada, voy a tu casa y te lo saco como sea. Tú decides.". Dejé el movil sin contestar el mensaje en la mesa.
Empezamos a hablar. Mi prima me regañó por haberme ido del colegio. Me decian que por eso me podían expulsar pero no la creí.
En un momento que me empezaron a agobiar subí a mi cuarto a fumar. Hice lo mismo de siempre: abrí la ventana y me senté en el marco de madera de esta.
Cuando estaba fumando, alguien me cogió de la cintura.
-¡No te tires!- me gritó.
Del susto el cigarro se me cayó de los labios y cayó en una de sus manos haciendo que me soltase. Después de eso, pegué un brinco y caí en las escaleras anti-incendios. Miré a quien había quemado la mano y le vi en mi cuarto, tocándose la quemadura que le había provocado el cigarro.
-¿Desde cuando fumas?- me chilló Liam mientras se miraba la herida.
-Desde hace tiempo ya- le dije borde.
-No me contestes así, ¿eh? Que estaba preocupado por tí.
-¿Por qué has venido?- le chillé.
-Yo te lo dije. O me contestabas o venia. ¿Me has contestado? No, ¿verdad?¡Pues he venido!- me gritó Liam desde mi cuarto.
Yo no sabía que hacer. Quería no verlo. Quería que no estuviese allí pero no fue posible.
Salí escaleras abajo para no verle más. Pero me siguió y me cogió de una forma rara para que no pudiera escaparme. Me miró.
-¿Por qué no me hablas? ¿Qué he hecho?- me dijo después de que intentara escaparme de sus brazos.
Estuve a punto de contestarle que no quería verle por miedo a que me fotografiasen con él porque lo podían ver mis padres de los cuales había escapado.
-No quiero ser amiga de Liam Payne el cantante.
-¿Cómo?- dijo Liam algo asustado.
-Quiero ser amiga de mi Woody.
Liam me miró extrañado pero cambió la cara cuando lo entendió. Me soltó y nos abrazamos.
-¿No estabas enfadada?
-No, solo que no quería que pensases que iba contigo para coger fama. Mi promesa: si vamos los dos juntos por la calle, yo iré detrás para que no piensen que voy contigo.
-No hace falta, se que tú no eres así.
-No, no, no.- insistí- No quiero que nadie piense que soy una buscafama.
-No, si...
Le miré mal. No quería salir con él en ninguna foto pero tampoco quería separarme de Woody. Ya llevaba días sin verle y eso me mataba.
Subimos las escaleras y entramos en mi habitación por la ventana. Me acordé de la herida de su mano y le llevé al baño donde le puse unalgodón.
-se que no es mucho pero...- le dije- Vale por ahora.
-Gracias- me dijo en voz baja Liam.
Le sonreí fuimos abajo donde vi a las tres chicas y al violador. "¿Era Zayn?".
-Hola violador- dije
-Hola violada.- dijo riendose.- Soy Zayn.
-Lo siento, es que no me acordaba de tu nombre.- miré a Liam.- ¿Cual de estas tres te ha abierto?
Liam señaló a mi prima y la miré mal. Pero luego pensé que gracias a ella ya volvía a estar con Liam asi que la sonreí.
-Estas loca.- me dijeron todos.
Un móvil empezó a sonar. Era un mensaje que le había llegado a Zayn.
-Liam, movámonos que Niall tiene hambre.
Los dos se levantaron y Maria y yo fuimos a despedirnos de ellos.
-Adiós Woody- dije a Liam antes de darle un beso en la mejilla.
Se fueron escaleras abajo y mis ojos fueron al trasero de Liam. "¡Lucía! ¿Qué haces?" pensé quitando la mirada de ahí pero ya era tarde. Maria se dió cuenta de mi acto.
-¿Qué? ¿Te gustan esos pantalones?- dijo riéndose.
-Tú no digas mucho que has tonteado con el otro a saco.- dijo Carol riendose aún más.
Los días pasaban y recibía llamadas de Liam. No le devolvía ninguna y eso me hacía daño. "Lucía, espera al 12 de enero y con tu mayoría de edad le llamarás." me repetía cada vez que él me llamaba.. Más de una vez estuve a punto de enviarle un mensaje pero algo me decía que no, que hasta los 18 nada.
-¿Quién es Liam?- me preguntaban Ana, María o Carol cada vez que veían que él me llamaba.
Yo les contestaba que no era nadie. Que era un pesado que había conocido un día. Javier me preguntaba sobre lo que pasaba en España y yo le decía que no había nada nuevo. Pero no era así. Manuel me decía en cada correo que mis padres me buscaban por la afueras y que mis amigos casi no salían por mi pérdida.
Estaba yo un día en clase con Carol.
-¿Quién es Liam?- me preguntó cuando vio que mi móvil vibraba por un mensaje de Liam.
-Es un pesado- la repetía.
No quería pensar en él asi que me centraba en la clase donde estábamos: español. Muchas veces corregía al profesor. Muchas veces ponía faltas de ortografía en la pizarra.
-Copiad esta frase. "El gato iva a su cama".
Levanté la mano para corregirle por decima vez.
-Perdón, pero "iva" es con B.
-¿Si?- me preguntó.
-Hombre, soy española y se como se escribe.
-Pues creo que te equivocas.
-Pues yo creo que el título que tiene de español es de pega.- le dije mosqueda.
-¡Salga de clase!- me gritó el profesor.
Cogí mis cosas para irme a casa ya que era la última clase. Salí de clase y salí del instituto.
Cuando llegué a casa, vi que en el felpudo había una nota. Ponía que era para mí así que la leí. "¿Por qué no me devuelves las llamadas? Woody". Nada más entrar en casa, la tiré a la basura.
Mi tio llegó y vio que yo ya estaba.
-¿Qué haces aquí?- me preguntó extrañado.
-Nada, que el profesor de español no tiene un titulo del idioma oficial.
-Vamos, que ha vuelto a poner algún verbo mal, ¿no?
Le dije que sí con la cabeza y fue a la cocina.
-¿Qué hay de comida?- le pregunté cuando mi estómago empezaba a molestarme.
-Sopa.
-Voy a empezar a pensar que no sabes hacer otra cosa.
-Piensa así.
-¿Quieres que te enseñé a usar el horno para hacer una pizza?
Me dijo que sí. Que estaba harto de sopa.
Le empecé a enseñar como encender el horno y se lió.
-¿Y este botón?- dijo señalando uno.
-Javi, no compres un electrodoméstico sin sabes como se usa.
-Fue Holly quien lo compró.
Después de volver a explicarle todo, nos sentamos en la mesa con la sopa inicial.
Mi tio se tuvo que ir al poco porque era arquitecto y tenía una reunion pero no estuve sola porque vinieron más tarde María con Ana y con Carol.
-¡Vaya! Parece que habéis hecho buenas migas las tres.- dije nada más abrir la puerta.
-Es que desde que nos dejates tiradas en el centro comercial...- dijo Ana.
Las hice callar y mi movil empezó a sonar.
-¿Qué? ¿Es el pesado?- me preguntó Carol riendose.
Sí, era Liam pero no se lo iba a coger. Más tarde me llegó un mensaje suyo. "Si no me dices por qué estas enfadada, voy a tu casa y te lo saco como sea. Tú decides.". Dejé el movil sin contestar el mensaje en la mesa.
Empezamos a hablar. Mi prima me regañó por haberme ido del colegio. Me decian que por eso me podían expulsar pero no la creí.
En un momento que me empezaron a agobiar subí a mi cuarto a fumar. Hice lo mismo de siempre: abrí la ventana y me senté en el marco de madera de esta.
Cuando estaba fumando, alguien me cogió de la cintura.
-¡No te tires!- me gritó.
Del susto el cigarro se me cayó de los labios y cayó en una de sus manos haciendo que me soltase. Después de eso, pegué un brinco y caí en las escaleras anti-incendios. Miré a quien había quemado la mano y le vi en mi cuarto, tocándose la quemadura que le había provocado el cigarro.
-¿Desde cuando fumas?- me chilló Liam mientras se miraba la herida.
-Desde hace tiempo ya- le dije borde.
-No me contestes así, ¿eh? Que estaba preocupado por tí.
-¿Por qué has venido?- le chillé.
-Yo te lo dije. O me contestabas o venia. ¿Me has contestado? No, ¿verdad?¡Pues he venido!- me gritó Liam desde mi cuarto.
Yo no sabía que hacer. Quería no verlo. Quería que no estuviese allí pero no fue posible.
Salí escaleras abajo para no verle más. Pero me siguió y me cogió de una forma rara para que no pudiera escaparme. Me miró.
-¿Por qué no me hablas? ¿Qué he hecho?- me dijo después de que intentara escaparme de sus brazos.
Estuve a punto de contestarle que no quería verle por miedo a que me fotografiasen con él porque lo podían ver mis padres de los cuales había escapado.
-No quiero ser amiga de Liam Payne el cantante.
-¿Cómo?- dijo Liam algo asustado.
-Quiero ser amiga de mi Woody.
Liam me miró extrañado pero cambió la cara cuando lo entendió. Me soltó y nos abrazamos.
-¿No estabas enfadada?
-No, solo que no quería que pensases que iba contigo para coger fama. Mi promesa: si vamos los dos juntos por la calle, yo iré detrás para que no piensen que voy contigo.
-No hace falta, se que tú no eres así.
-No, no, no.- insistí- No quiero que nadie piense que soy una buscafama.
-No, si...
Le miré mal. No quería salir con él en ninguna foto pero tampoco quería separarme de Woody. Ya llevaba días sin verle y eso me mataba.
Subimos las escaleras y entramos en mi habitación por la ventana. Me acordé de la herida de su mano y le llevé al baño donde le puse unalgodón.
-se que no es mucho pero...- le dije- Vale por ahora.
-Gracias- me dijo en voz baja Liam.
Le sonreí fuimos abajo donde vi a las tres chicas y al violador. "¿Era Zayn?".
-Hola violador- dije
-Hola violada.- dijo riendose.- Soy Zayn.
-Lo siento, es que no me acordaba de tu nombre.- miré a Liam.- ¿Cual de estas tres te ha abierto?
Liam señaló a mi prima y la miré mal. Pero luego pensé que gracias a ella ya volvía a estar con Liam asi que la sonreí.
-Estas loca.- me dijeron todos.
Un móvil empezó a sonar. Era un mensaje que le había llegado a Zayn.
-Liam, movámonos que Niall tiene hambre.
Los dos se levantaron y Maria y yo fuimos a despedirnos de ellos.
-Adiós Woody- dije a Liam antes de darle un beso en la mejilla.
Se fueron escaleras abajo y mis ojos fueron al trasero de Liam. "¡Lucía! ¿Qué haces?" pensé quitando la mirada de ahí pero ya era tarde. Maria se dió cuenta de mi acto.
-¿Qué? ¿Te gustan esos pantalones?- dijo riéndose.
-Tú no digas mucho que has tonteado con el otro a saco.- dijo Carol riendose aún más.
viernes, 20 de abril de 2012
Capitulo 9.
Narra Lucía**
-¡Despierta dormilona!- dije despertando a María que se había quedado a dormir en casa de su padre.
-¡Dejame en paz!- me chilló.
-Vale, pues me voy yo sola de compras- dije resaltando "compras".
No había visto a nadie levantarse más rápido que mi prima de la cama.
-¿Cuando? ¿Como? ¿Donde?- preguntó.
-Tranquila, primero desayuna y después llamamos.
-¡Ah! ¿Encima me despiertas cuando no es seguro?- me miró mal.- Pues me vuelvo a la cama.
Pero la detuve.
-A la cocina. Ahora.
Bajamos a la cocina y vimos que eran las 11 de la mañana. Desayunamos y Ana me llamó para saber a que hora quedariamos. Nos vestimos y estuvimos en el "New London" a las 12 de la mañana.
-Hola Ana- dije cuando la vi llegar.
Presenté mi prima a Ana y viceversa.
-¿Vamos ya de compras?- preguntó María impaciente.
-Tranquila prima, tranquila.- la contesté.
-Es que tengo ganas de gastar- dijo con cara de gastadora compulsiva.
-Venga, si, que si no mi padre ve que le he quitado la tarjeta.- dijo Ana.
Nos empezamos a reír y fuimos yendo al centro comercial. Estaba muy lleno.
-¿Qué pasara?- preguntó Ana.
-Da igual. Están todos en la entrada así que nosotras a gastar.- contestó mi prima.
-Pero que chica. Se nota que eres de mi familia.- dije riéndome.
-¿Si? ¿Soy tan loca como tú?- preguntó.
-No te pases ¿eh?- la dije mirándola mal.- Además, no estoy loca.
-Ya lo discutiremos más tarde.
-¡Mirad! ¡Un Zara!- chilló Ana.
Empezamos a correr hacía allí y nos metimos en la tienda.
-Estoy ogullosa- dije.
-¿De que?- me preguntó Ana.
-Zara es una tienda española- dije sonriente.
-¿Lo ves Ana? Esta loca.- dijo mi prima a la cual miré mal.
Mucha gente entraba en la tienda de enfrente. Las tres nos miramos sin entender nada porque era como una ola de quinceañeras. Era como si siguiesen a alguien.
-Será algún famoso.- dijo María.- Algún futbolista o modelo.
-¿ Estará bueno?- preguntó Ana.
Esa situación a mi me ponía nerviosa. Yo era la primera que iría a ver al famoso pero no, ahora no. Empecé a oir los ruidos que hacen las cámaras al hacer fotos.
-¡Mirad que cami mas chula!- dije cogiendo una cualquiera- Me la voy a probar.
Me fui corriendo y me metí en el provador. "Bien Lucía, bien. No podías haber salido de la tienda corriendo." Estuve allí un rato hasta que las chicas quitaron la cortina.
-¿Y si llego a estar en bragas qué?- le grité a mi prima.
-Lo siento pero tardabas mucho.
Salí del probador con la camiseta.
-¿Que tal te queda?- me preguntó Ana.
-¿El que?- pregunté yo confusa.
-La camiseta.
-¡Ah! Me queda bien. Me la voy a comprar- dije después de comprobar que ya no había nadie.
Pagué la camiseta y convencí a las chicas para irnos a tomar algo. Cuando estábamos saliendo de la tienda, vimos como el grupito de niñas salía de otra tienda para meterse en otra.
-Joder- dijo María.- Les atosigan.
-Es que es eso.- dijo Ana.
De pronto, alguien me llamó.
-¡Lucía!
"Mierda, mierda, mierda" pensé cuando reconocí la voz de Liam. Me agarré a los brazos de las dos chicas que cada una estaba a mis lados.
-Bajo ningún concepto miréis atrás.- las dije.
María y Ana giraron la cabeza.
-¡Os he dicho que no lo hagais!- las chillé.
-¡Lucía!- me volvió a gritar Liam.
-Corremos a la de una, a la de dos y a la de...
-¡Cuatro!- grito Ana.
Las miré mal y cuando volví a oír a Liam empecé a correr yo sola porque si esperaba a las otras me tiraba la vida y Liam me cogía.
Llegué a la salida del centro comercial y llamé a Ana.
-¿Donde estas?- oí entre mucho ruido.
-Me he salido a la calle. A fumar- dije.
Saqué un cigarro y me lo encendí.
-¿Donde estas vosotras?
-Aquí. Que las niñas nos han rodeado.- dijo Ana.
-No creo.
De pronto, la puerta del centro comercial se abrió y vi a cinco chicos correr. Los reconocí en seguida. Eran Liam con sus amigos. Liam se paro en seco y se giro. "No Liam. Por favor, no". Pero se acercaba a mi y me fui corriendo. Me sentí fatal por tratarle así pero eran cuatro meses lo que serian. Solo cuatro.
Llegue a casa y vi a mi tío tumbado en el sofá.
-¿Vienes corriendo?
-Si- le dije como pude.
-¿Y eso?
-Una larga historia.
Mi tio se levanto preocupado. Seguramente se habría pensado que me habrían robado pero se quedo tranquilo.
-¿María?- preguntó.
-Esta con una chica.
Fui a mi cuarto y me tumbé en la cama.
El tiempo pasaba y María ya había llegado, habíamos comido y cuado iba a ver la tele, un correo me llegó. Manuel, como siempre. "Sisi, dice tu querida abuela que si te pillan va a ir a ginecólogo contigo. La verdad es que tengo ganas de verte jodia. ¿Cuanto tiempo sin vernos? Un mes ya. Tus amigos están súper preocupados por ti. Lo del Payne yo no se lo dije. Os vio el liandoos que me lo dijo. Te quiero sister!".
El correo me dejo algo descolocada. Ya era un mes desde que me había escapado de casa. Le conteste a mi hermano que no dijese nada de mi a nadie porque sino la cagaba. Y sobre Liam no le dije nada. No quería recordarle pero vi un disco encia de la mesa. Me levanté a cogerolo. "Para Lucía de Woody".
-¡Despierta dormilona!- dije despertando a María que se había quedado a dormir en casa de su padre.
-¡Dejame en paz!- me chilló.
-Vale, pues me voy yo sola de compras- dije resaltando "compras".
No había visto a nadie levantarse más rápido que mi prima de la cama.
-¿Cuando? ¿Como? ¿Donde?- preguntó.
-Tranquila, primero desayuna y después llamamos.
-¡Ah! ¿Encima me despiertas cuando no es seguro?- me miró mal.- Pues me vuelvo a la cama.
Pero la detuve.
-A la cocina. Ahora.
Bajamos a la cocina y vimos que eran las 11 de la mañana. Desayunamos y Ana me llamó para saber a que hora quedariamos. Nos vestimos y estuvimos en el "New London" a las 12 de la mañana.
-Hola Ana- dije cuando la vi llegar.
Presenté mi prima a Ana y viceversa.
-¿Vamos ya de compras?- preguntó María impaciente.
-Tranquila prima, tranquila.- la contesté.
-Es que tengo ganas de gastar- dijo con cara de gastadora compulsiva.
-Venga, si, que si no mi padre ve que le he quitado la tarjeta.- dijo Ana.
Nos empezamos a reír y fuimos yendo al centro comercial. Estaba muy lleno.
-¿Qué pasara?- preguntó Ana.
-Da igual. Están todos en la entrada así que nosotras a gastar.- contestó mi prima.
-Pero que chica. Se nota que eres de mi familia.- dije riéndome.
-¿Si? ¿Soy tan loca como tú?- preguntó.
-No te pases ¿eh?- la dije mirándola mal.- Además, no estoy loca.
-Ya lo discutiremos más tarde.
-¡Mirad! ¡Un Zara!- chilló Ana.
Empezamos a correr hacía allí y nos metimos en la tienda.
-Estoy ogullosa- dije.
-¿De que?- me preguntó Ana.
-Zara es una tienda española- dije sonriente.
-¿Lo ves Ana? Esta loca.- dijo mi prima a la cual miré mal.
Mucha gente entraba en la tienda de enfrente. Las tres nos miramos sin entender nada porque era como una ola de quinceañeras. Era como si siguiesen a alguien.
-Será algún famoso.- dijo María.- Algún futbolista o modelo.
-¿ Estará bueno?- preguntó Ana.
Esa situación a mi me ponía nerviosa. Yo era la primera que iría a ver al famoso pero no, ahora no. Empecé a oir los ruidos que hacen las cámaras al hacer fotos.
-¡Mirad que cami mas chula!- dije cogiendo una cualquiera- Me la voy a probar.
Me fui corriendo y me metí en el provador. "Bien Lucía, bien. No podías haber salido de la tienda corriendo." Estuve allí un rato hasta que las chicas quitaron la cortina.
-¿Y si llego a estar en bragas qué?- le grité a mi prima.
-Lo siento pero tardabas mucho.
Salí del probador con la camiseta.
-¿Que tal te queda?- me preguntó Ana.
-¿El que?- pregunté yo confusa.
-La camiseta.
-¡Ah! Me queda bien. Me la voy a comprar- dije después de comprobar que ya no había nadie.
Pagué la camiseta y convencí a las chicas para irnos a tomar algo. Cuando estábamos saliendo de la tienda, vimos como el grupito de niñas salía de otra tienda para meterse en otra.
-Joder- dijo María.- Les atosigan.
-Es que es eso.- dijo Ana.
De pronto, alguien me llamó.
-¡Lucía!
"Mierda, mierda, mierda" pensé cuando reconocí la voz de Liam. Me agarré a los brazos de las dos chicas que cada una estaba a mis lados.
-Bajo ningún concepto miréis atrás.- las dije.
María y Ana giraron la cabeza.
-¡Os he dicho que no lo hagais!- las chillé.
-¡Lucía!- me volvió a gritar Liam.
-Corremos a la de una, a la de dos y a la de...
-¡Cuatro!- grito Ana.
Las miré mal y cuando volví a oír a Liam empecé a correr yo sola porque si esperaba a las otras me tiraba la vida y Liam me cogía.
Llegué a la salida del centro comercial y llamé a Ana.
-¿Donde estas?- oí entre mucho ruido.
-Me he salido a la calle. A fumar- dije.
Saqué un cigarro y me lo encendí.
-¿Donde estas vosotras?
-Aquí. Que las niñas nos han rodeado.- dijo Ana.
-No creo.
De pronto, la puerta del centro comercial se abrió y vi a cinco chicos correr. Los reconocí en seguida. Eran Liam con sus amigos. Liam se paro en seco y se giro. "No Liam. Por favor, no". Pero se acercaba a mi y me fui corriendo. Me sentí fatal por tratarle así pero eran cuatro meses lo que serian. Solo cuatro.
Llegue a casa y vi a mi tío tumbado en el sofá.
-¿Vienes corriendo?
-Si- le dije como pude.
-¿Y eso?
-Una larga historia.
Mi tio se levanto preocupado. Seguramente se habría pensado que me habrían robado pero se quedo tranquilo.
-¿María?- preguntó.
-Esta con una chica.
Fui a mi cuarto y me tumbé en la cama.
El tiempo pasaba y María ya había llegado, habíamos comido y cuado iba a ver la tele, un correo me llegó. Manuel, como siempre. "Sisi, dice tu querida abuela que si te pillan va a ir a ginecólogo contigo. La verdad es que tengo ganas de verte jodia. ¿Cuanto tiempo sin vernos? Un mes ya. Tus amigos están súper preocupados por ti. Lo del Payne yo no se lo dije. Os vio el liandoos que me lo dijo. Te quiero sister!".
El correo me dejo algo descolocada. Ya era un mes desde que me había escapado de casa. Le conteste a mi hermano que no dijese nada de mi a nadie porque sino la cagaba. Y sobre Liam no le dije nada. No quería recordarle pero vi un disco encia de la mesa. Me levanté a cogerolo. "Para Lucía de Woody".
martes, 17 de abril de 2012
Capitulo 8.
Narra Lucía**
Liam y yo nos pasamos la tarde viendo una película, Toy Story 2. Todos los veranos la veíamos y él se sabía los diálogos.
-¿Cenamos?- me preguntó.
Le dije que sí con la cabeza ya que tenía mucho hambre. Liam saco de la nevera una pizza y la metió en el horno.
-Eres un puto vago.- le dije.
-Haz tú la cena, lista.
-Mira, dos cosas. Primera: estoy en tu casa, soy la invitada así que ya sabes. Y segundo: yo también soy muy vaga.- le dije sonriente.
-Vamos, que nos quedamos con la pizza.
Al rato, empezamos a cenar y me volví a mirar de arriba a bajo la casa.
-¿En serio es para vosotros el edificio?- pregunté.
-Si, ¿tan raro te parece?
-Si, cinco chicos de 18 años viviendo cada uno en una casa. ¿Que habéis hecho para tener tanto dinero unos micos como vosotros?- le pregunté con curiosidad.
-¿Te acuerdas que una vez me presenté al Factor X?
-Si, te dijeron que eras joven para entrar, ¿no?
-Si, pero también me dijeron que fuese dos años después y les hice caso.
Me quedé mirando a Liam para que continuase.
-Me presenté para solista pero dijeron que no era suficiente así que me juntaron con los chicos y entramos en el programa.
-¿Ganasteís? Dime que ganasteis.- le dije.
-Quedamos tercero.- me dijo algo apenado.
-Ey, no pongas esa cara. Has entrado en un concurso de donde salen grandes cantantes. Seguro que vas a llegar a ser algo grande, vas a tener un contrato y vas a sacar un disco dentro de nada. Y llenarás estadios de futbol con tus conciertos.
-One Direction ya firmo un contrato.- me dijo.
-¿Quien es One Direction?
One Direction era un grupo del que estaban todo el rato hablando en twitter. Muchas fotos, muchos comentarios hacia ellos... Pero no los escuchaba. Eran los típicos chicos que son guapos y que triunfan por eso.
-Lucía, One Direction es mi grupo.- me dijo sonriente.
-Ah.
"Lucía, te van a pillar por Liam. Te van a pillar. ¿Y si sales en una revista con él? Lucía, es una tontería. Pero, ¿y si pasa eso? Si pasa eso hay riesgo de que la gente a la que conozco me vea en papeles y les digan donde estoy y con quien estoy a mis padres. Lucía, ¿quieres eso?". Me metí el borde de la pizza que tenía en la mano y me levanté de la silla.
-Ya es muy tarde- dije.- Me tengo que ir.
-¿Ya?- miró su reloj- Bueno, ¿quieres que te lleve en coche?
Le miré nerviosa. No podía decirle que no a Liam, él haría todo lo que le diese la gana por proteger a alguien. Pero debía decirle que no.
-No, gracias.- dije con voz suave.
-Venga, que te llevo.
-No Liam. Me vendrá bien caminar.
-Yo también tengo piernas.- me dijo poniéndose una chaqueta.
-No Liam, no hace falta.- dije abriendo la puerta.
-Pero al menos dame un beso, ¿no?
Me acerqué a él y le di un beso en la mejilla.
-A mi Woody todo lo que pida.- le dije.
-Entonces déjame acompañarte.
-No.
Estaba apunto de salir de la puerta pero Liam me cogió del brazo.
-No te vayas aún- me dijo con voz suave.- Te he echado de menos estos dos años.
-Liam, me tengo que ir sí o sí.
-Vale- dijo mirándome mal.- Pero antes, toma esto.
Me dio un disco envuelto de un plástico. Ponía "Para Lucía de Woody". Le sonreí y me giré para irme. Liam cerró la puerta.
"Lucía no le vuelvas a ver, al menos hasta la mayoria de edad. Son menos de cuatro meses. El 12 de enero vienes y le vuelves a ver".
Salí a la calle y miré si había alguien con alguna cámara. Solo faltaba que ya, desde el primer momento me relacionasen con uno de este edificio.
"Lucía, no le cojas las llamadas. No le digas a nadie a quien te has vuelto a encontrar. No." Estaba en mis pensamiento cuando me choqué con algo o alguien y me caí al suelo. La otra chica también se cayó al suelo.
-Mira por donde andas, joder- dijo la otra chiva aun en el suelo.
-Lo siento.
Me apresuré a recoger todas las cosas que se le habían caído y cogí una libreta. Una libreta como la que tenía yo y esa libreta solo se vendía en España.
-¿Ana?- pregunté.
-¿Te conozco?
Nos levantamos y la miré.
-¿Te acuerdas en el avión? Tú volvias de España y yo venía aqui.- dije sonriente.
La chica me miró mal.
-No me cogías el teléfono.- me dijo aún recogiendo sus cosas.
-Lo siento, paso una cosa con mi movil y la tarjeta se bloqueó. Tuve que comprar otra. Lo siento de verdad.- la dije mirandola.- Si quieres quedamos un día de estos. Podemos ir de compras. ¿Quieres ir de compras? Vayamos de compras.
Ana se empezó a reir y se levantó con todas las cosas que habían estado en el suelo.
-Un día vamos de compras- dijo riendose.
-Genial.
Saqué mi Blackberry y le pedí su número para guardarle y darle un toque.
-Cuelga- me dijo avisandome.- Pues cualquier día de estos nos vamos de compras ¿no?
-¿Cuando puedes?
-Mañana me viene bien.
-Pues mañana te llamo y quedamos.
Liam y yo nos pasamos la tarde viendo una película, Toy Story 2. Todos los veranos la veíamos y él se sabía los diálogos.
-¿Cenamos?- me preguntó.
Le dije que sí con la cabeza ya que tenía mucho hambre. Liam saco de la nevera una pizza y la metió en el horno.
-Eres un puto vago.- le dije.
-Haz tú la cena, lista.
-Mira, dos cosas. Primera: estoy en tu casa, soy la invitada así que ya sabes. Y segundo: yo también soy muy vaga.- le dije sonriente.
-Vamos, que nos quedamos con la pizza.
Al rato, empezamos a cenar y me volví a mirar de arriba a bajo la casa.
-¿En serio es para vosotros el edificio?- pregunté.
-Si, ¿tan raro te parece?
-Si, cinco chicos de 18 años viviendo cada uno en una casa. ¿Que habéis hecho para tener tanto dinero unos micos como vosotros?- le pregunté con curiosidad.
-¿Te acuerdas que una vez me presenté al Factor X?
-Si, te dijeron que eras joven para entrar, ¿no?
-Si, pero también me dijeron que fuese dos años después y les hice caso.
Me quedé mirando a Liam para que continuase.
-Me presenté para solista pero dijeron que no era suficiente así que me juntaron con los chicos y entramos en el programa.
-¿Ganasteís? Dime que ganasteis.- le dije.
-Quedamos tercero.- me dijo algo apenado.
-Ey, no pongas esa cara. Has entrado en un concurso de donde salen grandes cantantes. Seguro que vas a llegar a ser algo grande, vas a tener un contrato y vas a sacar un disco dentro de nada. Y llenarás estadios de futbol con tus conciertos.
-One Direction ya firmo un contrato.- me dijo.
-¿Quien es One Direction?
One Direction era un grupo del que estaban todo el rato hablando en twitter. Muchas fotos, muchos comentarios hacia ellos... Pero no los escuchaba. Eran los típicos chicos que son guapos y que triunfan por eso.
-Lucía, One Direction es mi grupo.- me dijo sonriente.
-Ah.
"Lucía, te van a pillar por Liam. Te van a pillar. ¿Y si sales en una revista con él? Lucía, es una tontería. Pero, ¿y si pasa eso? Si pasa eso hay riesgo de que la gente a la que conozco me vea en papeles y les digan donde estoy y con quien estoy a mis padres. Lucía, ¿quieres eso?". Me metí el borde de la pizza que tenía en la mano y me levanté de la silla.
-Ya es muy tarde- dije.- Me tengo que ir.
-¿Ya?- miró su reloj- Bueno, ¿quieres que te lleve en coche?
Le miré nerviosa. No podía decirle que no a Liam, él haría todo lo que le diese la gana por proteger a alguien. Pero debía decirle que no.
-No, gracias.- dije con voz suave.
-Venga, que te llevo.
-No Liam. Me vendrá bien caminar.
-Yo también tengo piernas.- me dijo poniéndose una chaqueta.
-No Liam, no hace falta.- dije abriendo la puerta.
-Pero al menos dame un beso, ¿no?
Me acerqué a él y le di un beso en la mejilla.
-A mi Woody todo lo que pida.- le dije.
-Entonces déjame acompañarte.
-No.
Estaba apunto de salir de la puerta pero Liam me cogió del brazo.
-No te vayas aún- me dijo con voz suave.- Te he echado de menos estos dos años.
-Liam, me tengo que ir sí o sí.
-Vale- dijo mirándome mal.- Pero antes, toma esto.
Me dio un disco envuelto de un plástico. Ponía "Para Lucía de Woody". Le sonreí y me giré para irme. Liam cerró la puerta.
"Lucía no le vuelvas a ver, al menos hasta la mayoria de edad. Son menos de cuatro meses. El 12 de enero vienes y le vuelves a ver".
Salí a la calle y miré si había alguien con alguna cámara. Solo faltaba que ya, desde el primer momento me relacionasen con uno de este edificio.
"Lucía, no le cojas las llamadas. No le digas a nadie a quien te has vuelto a encontrar. No." Estaba en mis pensamiento cuando me choqué con algo o alguien y me caí al suelo. La otra chica también se cayó al suelo.
-Mira por donde andas, joder- dijo la otra chiva aun en el suelo.
-Lo siento.
Me apresuré a recoger todas las cosas que se le habían caído y cogí una libreta. Una libreta como la que tenía yo y esa libreta solo se vendía en España.
-¿Ana?- pregunté.
-¿Te conozco?
Nos levantamos y la miré.
-¿Te acuerdas en el avión? Tú volvias de España y yo venía aqui.- dije sonriente.
La chica me miró mal.
-No me cogías el teléfono.- me dijo aún recogiendo sus cosas.
-Lo siento, paso una cosa con mi movil y la tarjeta se bloqueó. Tuve que comprar otra. Lo siento de verdad.- la dije mirandola.- Si quieres quedamos un día de estos. Podemos ir de compras. ¿Quieres ir de compras? Vayamos de compras.
Ana se empezó a reir y se levantó con todas las cosas que habían estado en el suelo.
-Un día vamos de compras- dijo riendose.
-Genial.
Saqué mi Blackberry y le pedí su número para guardarle y darle un toque.
-Cuelga- me dijo avisandome.- Pues cualquier día de estos nos vamos de compras ¿no?
-¿Cuando puedes?
-Mañana me viene bien.
-Pues mañana te llamo y quedamos.
lunes, 16 de abril de 2012
Capitulo 7.
Narra Lucía**
¿Cómo podía haber dicho esa gilipollez? Joder, eran mis padres. Los que me habían dado la vida aunque me jodiesen mucho pero en el momento en que pensé que debí decir algo se me vinieron muchos recuerdos.
Flasback*
Salia del instituto después de que la de mates me dijera que tenia un 2 en el examen del día anterior. ¿Cómo se lo diría a mis padres? La última vez que suspendí un examen me dieron una bofetada.
Llegué a casa y me senté junto a Manuel. No dije nada del examen hasta que mi padre me lo preguntó.
-¿El examen de matemáticas?
No supe que responder pero le dije con una voz muy suave "un dos". Mi padre me envió a mi cuarto y después de que él terminase de comer, vino a mi cuarto y me dijo que ese era mi último año de estudio.
-No voy a dejar de estudiar- le grité.
Mi padre se fue pero le seguí.
-¿Me has escuchado?- le chillé.- No voy a dejar de estudiar porque tú me lo mandes.
Después de esto, mi padre se giró y me pego una gran ostia en la cara.
-Harás lo que yo te diga.- me dijo.
Mi mejilla estaba ardiendo. "Gilipollas".
-Bien hecho hijo.-oí decir a la vieja chocha que tenía por abuela.
Fin del Flashback*
Salí corriendo del patio del instituto donde esta con Maria y con Carol. Mis lagrimas bajan por mi cara pero no hacía nada por quitármelas.
Llegué a casa de mi tío y vi que no estaba. "Menos mal". Fui a mi cuarto y cogí un cigarro. Abrí la ventana. Estaba demasiado nerviosa como para estarme quieta. Encendí el cigarro y empecé a fumar.
-No te podías haber esperado hasta el puto 12 de enero. No. Te tenías que escapar de esa casa.- me repetí- Ahora te estan buscando. ¿Y si vienen aqui? Si vienen aquí la hostia del examen se queda muy corta.
Me acabé el cigarro y entré en mi cuarto. Me miré en el espejo. Las lágrimas habían dejado una marca por mis mejillas asi que fui al baño y me lavé la cara. Vi a mi tio en la puerta del baño. Me abrazó y me dio unas palmaditas en la espalda.
-Se fuerte.- me dijo.
¿En serio tenía la necesidad de haberles mentido?
-Lo siento- dije en un susurro.
"¿Le vas a decir la verdad? Te mandará a España con tus padres. Resiste Lucía, el plan esta saliendo bien. Solo son unos meses." pensé.
-¿Por qué lo sientes?- me preguntó mi tio.
-Por invadir tu casa.
-Tranquila. Cuando tengas la mayoría de edad, si quieres te pudes seguir quedando aqui.
Le sonreí y fuimos a comer. La comida no fue muy amena porque mi tío no sabía que decir. Seguramente la notícia de mis padres le habría hecho mal. Pero me prometí a mi misma que no diría nada de mis padres.
La tarde pasó y decidí llamar a Liam para decirle que no podía ir. Me sentía mal conmigo misma. Entré en mi habitación y busqué el papel que Liam me dio con su número hasta encontrarlo. Marqué el número.
-¿Liam?- pregunté cuando descolgaron la llamada.
-Sí.
-Woody- dije sonriendo.
-Hola petarda. Hoy cenamos juntos, ¿recuerdas?- me dijo.
-Para eso te llamo. Me siento mal y me he autocastigado.- dije riéndome.
-¿Que te pasa?- me preguntó preocupado.- ¿Estas bien?
-Si tranquilo. Bueno, que era para decirte que hoy no. Pero que mañana si.
-Mañana no puedo y no se cuando podré.
-No me digas eso Woody.
-¿Dónde estas?- me preguntó.
Sabía como era Liam. Seguramente si le dijera la dirección de la casa de mi tío viniera y no quería eso. pesar de eso seguí su juego.
-¿Sabes donde hay un bar que se llama "New London"?- le dije mirando la ventana.
-Si- me dijo tras pensarselo.
-Pues en el edificio de enfrente. Es el 2ºC.
-En nada estoy allí.- me dijo antes de colgar.
"Lucía, no cumples tus propios castigos". Me vestí y cuando estuve lista me di cuenta que solo eran las seis de la tarde.
Sonó el timbre y oí a mi tío abrir.
-¡EY!-dijo mi tío Javier- ¿Cómo estas Payne?
-Bien. ¿Usted?- preguntó Liam.
-No me trates de usted. Solo tengo cuarenta años.- le regaño mi tio.
Bajé al primer piso y le vi. Sonrei y fui a él y le di un beso en la mejilla.
-¿Qué tal?- me preguntó preocupado.
-Bueno...
-Llevatela- dijo Javier- le vendrá bien hablar con un viejo amigo.
Liam dijo que sí con la cabeza y me dio una chaqueta que tenía yo colgada en un perchero.
Salimos de la casa y bajamos al portal. Cogió un mando y las luces de un coche cercano se encendieron.
-Que lujo. Mi Woody tiene coche- chillé.
Liam se rió y me abrió la puerta del copiloto. Él se metió también y arrancó en coche. Me llevó a un edificio. Seguramente sería donde vivía. Entramos y vi un gran salón con cinco puertas. Cada una tenía una cerradura.
-Aquí vivimos todos los del grupo.- me dijo.- Solo nosotros.
-¿Si? ¿ Tenéis para vosotros todo el edificio? ¡Joder! Que ricos, ¿no?
-Hay muchas cosas que no sabes- sonrió.
Sacó unas llaves y abrió una puerta. Entramos y vi una gran casa con dos plantas.
-Siéntate- me dijo- Traigo algo de comer y me cuentas por qué te habías autocastigado.
Le dije que sí con la cabeza y se metió en la cocina. Yo estuve viendo el salón. Había muchas fotos. También había discos.
Al rato, Liam vino con una bolsa de patatas y con dos latas de refresco.
-Cuentame- me dijo.
No le podía contar nada así que me callé.
-No quiero hablar de eso Liam.- le dije.- Lo he pasado mal.
Me miró como diciendo "No pasa nada".
-Cuando pueda contártelo te lo contaré.- le dije.
-Vale.
Abrió la bolsa de patatas y me la dio.
-Come que estas muy delgada.- me dijo.
-Pues tú no comas que estas asi bien.- dije quitandole toda la bolsa.
Me miró mal y en un momento, se quitó la camisa de cuadros que llevaba.
-¡Mírame y dime que estoy gordo!- me dijo sonriente.
Le hice caso y me quedé mirando su cuerpo. De mi boca salió un "Wou" suave.
-¡Joder Liam! ¿Me quieres matar con estas vistas?- le chillé.
-¿Por?
- Porque, chico, estas genial- le dije.
Liam se rió y se sentó junto a mí en el sofá. Me quitó la bolsa de patatas de la manos y dió un sorbo.
-Que frio ¿no?- dije.
Liam me pasó el brazo para abrazarme. Se oyó la puerta de la casa.
-Liam, ¿tienes sal?- dijo Harry entrando por la puerta- ¡Uy! ¿Estabas ocupado?
-No- dijo Liam.
-Liam, la estas abrazando.- dijo Harry insistiendo.
-La chica tiene frio- dijo Liam.
-Veamos. Entro aqui y os veo abrazados y tú sin camisa.- dijo Harry- ¿En serio no hacíais nada?
-Harry, no soy como tú.- le dijo Liam.
Me reí a más no poder. "Pobre chico".
De pronto me acordé de una cosa. Una cosa que implicaba a Liam cuando era pequeño. Se lo podía preguntar delante de Harry así no me mentía. Me levanté y fui a Harry.
-Harry, tú vas a estar aqui para decirme si Liam me miente o no, ¿vale?- le dije.- Liam, ¿sigues teniando miedo a las cucharas?
-No. Lo superé- dijo Woody.
-Mentira.
Fui a Liam y le di un pequeño golpe en el brazo.
-Espera Lucía, ¿tú sabes como le vino esa fobia?- me preguntó Harry.
-Si.
-Vale. No te vayas.- Harry salió al pasillo y empezó a gritar- ¡Chicos! ¡Ahora podemos averiguar el por qué del miedo de Liam hacía las cucharas!
-Lucía, ni se te pase por la cabeza contarlo ¿eh? Que me enfado.- me dijo en broma.
Yo me empecé a reir.
Flasback*
Liam y yo teníamos seis y cinco años. Era el segundo verano que nos veíamos y ya eramos amigos.
Estábamos en su casa merendando un poco de pan con unas pastillas de chocolate. A mí y a Liam esa merienda nos encantaba y siempre que lo comíamos era como una fiesta.
Estábamos en plena "fiesta" cuando el abuelo de Liam, que estaba de visita, dejo algo en la mesa y se fue al salón.
-¿Qué es eso?- preguntó.
Lo cogió y puso cara de estar haciendo mucha fuerza.
-Pesa mucho- dijo él.- ¿Qué es?
-No lo se.
Di un mordisco a mi parte de chocolate y vi a Liam coger de nuevo la cosa esa.
-Guárdalo- le dije.
Liam se levantó después de terminar el pan y abrió un cajón. Volvió a coger la cosa esa que pesaba mucho y fue a dejarla dentro del cajón que había abierto pero Liam se asusto porque las cucharas saltaron hacia la cosa esa y se pegaron.
-¡AAAAHHHH!- gritó con la boca llena de pan.
Yo me empecé a reír y me caí al suelo. Mientras tanto, vi a Liam que cogía con miedo a las cucharas y las tiraba al suelo para sacarlas de la cocina a patadas. Yo no podía con la risa y gracias a ella, el abuelo de Liam vino para saber que pasaba y vio la cosa que había dejado en la mesa.
-¿Qué habéis hecho con el iman?- preguntó él.
-Odio esa cosa. Odio las cucharas- chilló Liam.
Fin de Flashback*
Cuando me di cuenta de que los todos los demás estaban allí y Liam me miró como diciéndome "cuentalo y te enteras".
-Ya vamos a saber el por que a lo de las cucharas- dijo Louis.
-Lo siento chicos, pero no puedo- dije.
Todos dijeron algo como "jooooo" y se fueron cada uno a sus casas. Liam cerró la puerta y me miró.
-Gracias. Esa historia es un poco vergonzosa.- me dijo.
Yo me reí y empecé a imitarle cuando pasó lo de las cucharas.
¿Cómo podía haber dicho esa gilipollez? Joder, eran mis padres. Los que me habían dado la vida aunque me jodiesen mucho pero en el momento en que pensé que debí decir algo se me vinieron muchos recuerdos.
Flasback*
Salia del instituto después de que la de mates me dijera que tenia un 2 en el examen del día anterior. ¿Cómo se lo diría a mis padres? La última vez que suspendí un examen me dieron una bofetada.
Llegué a casa y me senté junto a Manuel. No dije nada del examen hasta que mi padre me lo preguntó.
-¿El examen de matemáticas?
No supe que responder pero le dije con una voz muy suave "un dos". Mi padre me envió a mi cuarto y después de que él terminase de comer, vino a mi cuarto y me dijo que ese era mi último año de estudio.
-No voy a dejar de estudiar- le grité.
Mi padre se fue pero le seguí.
-¿Me has escuchado?- le chillé.- No voy a dejar de estudiar porque tú me lo mandes.
Después de esto, mi padre se giró y me pego una gran ostia en la cara.
-Harás lo que yo te diga.- me dijo.
Mi mejilla estaba ardiendo. "Gilipollas".
-Bien hecho hijo.-oí decir a la vieja chocha que tenía por abuela.
Fin del Flashback*
Salí corriendo del patio del instituto donde esta con Maria y con Carol. Mis lagrimas bajan por mi cara pero no hacía nada por quitármelas.
Llegué a casa de mi tío y vi que no estaba. "Menos mal". Fui a mi cuarto y cogí un cigarro. Abrí la ventana. Estaba demasiado nerviosa como para estarme quieta. Encendí el cigarro y empecé a fumar.
-No te podías haber esperado hasta el puto 12 de enero. No. Te tenías que escapar de esa casa.- me repetí- Ahora te estan buscando. ¿Y si vienen aqui? Si vienen aquí la hostia del examen se queda muy corta.
Me acabé el cigarro y entré en mi cuarto. Me miré en el espejo. Las lágrimas habían dejado una marca por mis mejillas asi que fui al baño y me lavé la cara. Vi a mi tio en la puerta del baño. Me abrazó y me dio unas palmaditas en la espalda.
-Se fuerte.- me dijo.
¿En serio tenía la necesidad de haberles mentido?
-Lo siento- dije en un susurro.
"¿Le vas a decir la verdad? Te mandará a España con tus padres. Resiste Lucía, el plan esta saliendo bien. Solo son unos meses." pensé.
-¿Por qué lo sientes?- me preguntó mi tio.
-Por invadir tu casa.
-Tranquila. Cuando tengas la mayoría de edad, si quieres te pudes seguir quedando aqui.
Le sonreí y fuimos a comer. La comida no fue muy amena porque mi tío no sabía que decir. Seguramente la notícia de mis padres le habría hecho mal. Pero me prometí a mi misma que no diría nada de mis padres.
La tarde pasó y decidí llamar a Liam para decirle que no podía ir. Me sentía mal conmigo misma. Entré en mi habitación y busqué el papel que Liam me dio con su número hasta encontrarlo. Marqué el número.
-¿Liam?- pregunté cuando descolgaron la llamada.
-Sí.
-Woody- dije sonriendo.
-Hola petarda. Hoy cenamos juntos, ¿recuerdas?- me dijo.
-Para eso te llamo. Me siento mal y me he autocastigado.- dije riéndome.
-¿Que te pasa?- me preguntó preocupado.- ¿Estas bien?
-Si tranquilo. Bueno, que era para decirte que hoy no. Pero que mañana si.
-Mañana no puedo y no se cuando podré.
-No me digas eso Woody.
-¿Dónde estas?- me preguntó.
Sabía como era Liam. Seguramente si le dijera la dirección de la casa de mi tío viniera y no quería eso. pesar de eso seguí su juego.
-¿Sabes donde hay un bar que se llama "New London"?- le dije mirando la ventana.
-Si- me dijo tras pensarselo.
-Pues en el edificio de enfrente. Es el 2ºC.
-En nada estoy allí.- me dijo antes de colgar.
"Lucía, no cumples tus propios castigos". Me vestí y cuando estuve lista me di cuenta que solo eran las seis de la tarde.
Sonó el timbre y oí a mi tío abrir.
-¡EY!-dijo mi tío Javier- ¿Cómo estas Payne?
-Bien. ¿Usted?- preguntó Liam.
-No me trates de usted. Solo tengo cuarenta años.- le regaño mi tio.
Bajé al primer piso y le vi. Sonrei y fui a él y le di un beso en la mejilla.
-¿Qué tal?- me preguntó preocupado.
-Bueno...
-Llevatela- dijo Javier- le vendrá bien hablar con un viejo amigo.
Liam dijo que sí con la cabeza y me dio una chaqueta que tenía yo colgada en un perchero.
Salimos de la casa y bajamos al portal. Cogió un mando y las luces de un coche cercano se encendieron.
-Que lujo. Mi Woody tiene coche- chillé.
Liam se rió y me abrió la puerta del copiloto. Él se metió también y arrancó en coche. Me llevó a un edificio. Seguramente sería donde vivía. Entramos y vi un gran salón con cinco puertas. Cada una tenía una cerradura.
-Aquí vivimos todos los del grupo.- me dijo.- Solo nosotros.
-¿Si? ¿ Tenéis para vosotros todo el edificio? ¡Joder! Que ricos, ¿no?
-Hay muchas cosas que no sabes- sonrió.
Sacó unas llaves y abrió una puerta. Entramos y vi una gran casa con dos plantas.
-Siéntate- me dijo- Traigo algo de comer y me cuentas por qué te habías autocastigado.
Le dije que sí con la cabeza y se metió en la cocina. Yo estuve viendo el salón. Había muchas fotos. También había discos.
Al rato, Liam vino con una bolsa de patatas y con dos latas de refresco.
-Cuentame- me dijo.
No le podía contar nada así que me callé.
-No quiero hablar de eso Liam.- le dije.- Lo he pasado mal.
Me miró como diciendo "No pasa nada".
-Cuando pueda contártelo te lo contaré.- le dije.
-Vale.
Abrió la bolsa de patatas y me la dio.
-Come que estas muy delgada.- me dijo.
-Pues tú no comas que estas asi bien.- dije quitandole toda la bolsa.
Me miró mal y en un momento, se quitó la camisa de cuadros que llevaba.
-¡Mírame y dime que estoy gordo!- me dijo sonriente.
Le hice caso y me quedé mirando su cuerpo. De mi boca salió un "Wou" suave.
-¡Joder Liam! ¿Me quieres matar con estas vistas?- le chillé.
-¿Por?
- Porque, chico, estas genial- le dije.
Liam se rió y se sentó junto a mí en el sofá. Me quitó la bolsa de patatas de la manos y dió un sorbo.
-Que frio ¿no?- dije.
Liam me pasó el brazo para abrazarme. Se oyó la puerta de la casa.
-Liam, ¿tienes sal?- dijo Harry entrando por la puerta- ¡Uy! ¿Estabas ocupado?
-No- dijo Liam.
-Liam, la estas abrazando.- dijo Harry insistiendo.
-La chica tiene frio- dijo Liam.
-Veamos. Entro aqui y os veo abrazados y tú sin camisa.- dijo Harry- ¿En serio no hacíais nada?
-Harry, no soy como tú.- le dijo Liam.
Me reí a más no poder. "Pobre chico".
De pronto me acordé de una cosa. Una cosa que implicaba a Liam cuando era pequeño. Se lo podía preguntar delante de Harry así no me mentía. Me levanté y fui a Harry.
-Harry, tú vas a estar aqui para decirme si Liam me miente o no, ¿vale?- le dije.- Liam, ¿sigues teniando miedo a las cucharas?
-No. Lo superé- dijo Woody.
-Mentira.
Fui a Liam y le di un pequeño golpe en el brazo.
-Espera Lucía, ¿tú sabes como le vino esa fobia?- me preguntó Harry.
-Si.
-Vale. No te vayas.- Harry salió al pasillo y empezó a gritar- ¡Chicos! ¡Ahora podemos averiguar el por qué del miedo de Liam hacía las cucharas!
-Lucía, ni se te pase por la cabeza contarlo ¿eh? Que me enfado.- me dijo en broma.
Yo me empecé a reir.
Flasback*
Liam y yo teníamos seis y cinco años. Era el segundo verano que nos veíamos y ya eramos amigos.
Estábamos en su casa merendando un poco de pan con unas pastillas de chocolate. A mí y a Liam esa merienda nos encantaba y siempre que lo comíamos era como una fiesta.
Estábamos en plena "fiesta" cuando el abuelo de Liam, que estaba de visita, dejo algo en la mesa y se fue al salón.
-¿Qué es eso?- preguntó.
Lo cogió y puso cara de estar haciendo mucha fuerza.
-Pesa mucho- dijo él.- ¿Qué es?
-No lo se.
Di un mordisco a mi parte de chocolate y vi a Liam coger de nuevo la cosa esa.
-Guárdalo- le dije.
Liam se levantó después de terminar el pan y abrió un cajón. Volvió a coger la cosa esa que pesaba mucho y fue a dejarla dentro del cajón que había abierto pero Liam se asusto porque las cucharas saltaron hacia la cosa esa y se pegaron.
-¡AAAAHHHH!- gritó con la boca llena de pan.
Yo me empecé a reír y me caí al suelo. Mientras tanto, vi a Liam que cogía con miedo a las cucharas y las tiraba al suelo para sacarlas de la cocina a patadas. Yo no podía con la risa y gracias a ella, el abuelo de Liam vino para saber que pasaba y vio la cosa que había dejado en la mesa.
-¿Qué habéis hecho con el iman?- preguntó él.
-Odio esa cosa. Odio las cucharas- chilló Liam.
Fin de Flashback*
Cuando me di cuenta de que los todos los demás estaban allí y Liam me miró como diciéndome "cuentalo y te enteras".
-Ya vamos a saber el por que a lo de las cucharas- dijo Louis.
-Lo siento chicos, pero no puedo- dije.
Todos dijeron algo como "jooooo" y se fueron cada uno a sus casas. Liam cerró la puerta y me miró.
-Gracias. Esa historia es un poco vergonzosa.- me dijo.
Yo me reí y empecé a imitarle cuando pasó lo de las cucharas.
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