Narra Lucía**
Ya había pasado una semana y había quedado con Ana para ir de compras. A pesar de que ella había salido en una foto con Niall besándose, no me preocupaba que la siguieran ya que no lo hacían.
Compramos muchas cosas y ya íbamos a casa de los chicos a comer. Seguramente no habría nadie porque vimos a Carol y a María en la puerta. Así que nos fuimos a un bar a tomar algo.
-¿Y Cora?- preguntó Ana.
-La hemos llamado para saber si quedaba peor ha dicho que había quedado con uno.
-¡Harry!- chillé yo.
-¿Que?- preguntaron todas.
-Pensaba que ese era Harry.- dije señalando a uno cualquiera en la calle.
-¡Pero si no se parecen!- dijo Carol.
-Es verdad.- matizó Ana.
-Bueno, dejarme en paz.- dije algo molesta.
-La cuenta.- dijo María llamando al camarero.- Que tengo hambre.
Pagamos cada una lo que habíamos consumido y nos fuimos a casa de los chicos. Carol llamó al timbre y abrió Niall riéndose.
-¿Que pasa irlandes?- preguntó Ana antes de darle un beso.
-Harry.- dijo él mientras seguía riéndose.- Entrabamos Louis y yo en casa y vimos a Cora salir de su casa con el pelo despeinado y harry salía agarrado de su cintura sin camiseta y...
Vi como harry salía de su cuarto y me miraba con una sonrisa. Cerró el puño dejando estirado el dedo pulgar y me lo mostró.
-Harry, explicale a las chicas que ha pasado.- dijo Zayn riéndose.
Cora salió del gimnasio que tenían los chicos y se puso roja al vernos.
-Lucía ya lo sabía.- dino ella.
-Por mi parte también lo sabía.- dijo harry.
-Me siento guay.- dije estirando los brazos.
-Bueno maja, no te emociones, ¿eh?- dijo Harry.
-Pues si, lo estoy.
-Oues yo se la sorpresa de Liam- dijo sacándome la lengua.
Le saqué el dedo corazón y le miré de reojo.
-¡Liam!- chilló maría- ¡La de la sorpresa esta aquí!
-¡Con que tú lo sabes?- preguntó Harry.
-Claro, me lo dijo Peter.- le contestó mi prima.
Miré mal a todo el mundo y apareció Liam con chocolate. Me lo ofreció.
-No quiero.- dije mirándole mal.
-Venga tonta. Si ya verás como te gusta.- me dijo.
-Liam, dimelo...
-No.
-Por favor...
-No.
-Woody.- dije acercandome a su oido.
-No.
-Venga, si lo estas deseando.
-Si, la verdad es que si pero nada hasta el día adecuado.
Me separé de él y le miré mal.
-Eres malo.
-Ya me lo dijiste el otro día.
-Ahora si voy en serio.
Más tarde no sentamos a comer porque ya había hambre.
siguiente :)
ResponderEliminar¬_¬ Quiero la sorpresa ya e,e jajjaa
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