Estaba dormida en mi cama. Oí como algo empezaba a sonar. No le hacía caso y el sonido cesó pero volvió. Levanté la cabeza para ver de que se trataba y vi mi BlackBerry sonando.
-¡Me has despertado!- le dije al telefóno antes de descolgar la llamada.- ¿Que?- dije cabreada.
-No se tú, pero cuando llama mi pareja le digo "¿Que tal cielo?".- me dijo Liam riendose.- ¿Te he despertado?
-Claro. ¿Por qué si no iba a estar yo cabreada?
-Vale. A ver, tenemos que hacer las galletas.
-¿Hacer? ¡Que va! Las compramos y listo.
-No, yo quiero hacerlas.
-Vale Liam, pues desayuno y voy para alla.
-¿Que no soy maduro?- oí como alguien gritaba desde el otro lado del telefono.- Te vas a enterar.
-¿Y eso?- pregunte extrañada.
-Nada, que Louis y Harry estan discutiendo.- me aclaró Woody.
-¿Y eso?
-¡Y yo que se!
-Bueno, que desayuno y voy para allá. Te quiero cielo.
-¿Lo ves? Eso si es amor y no cogerme el telefono con un "¿que?".
Miré mal pero claro, Liam no me podía ver asi que colgué, me cambié y fui a la cocina. Estaba sola. Suponia que María se habría ido por ahí y mi tio se habría ido a por algo. Me senté en una silla y mi tío entró con una bolsa de papel con leche y con un periódico.
-Hola. ¿Te has despertado hace poco?- me preguntó.
-Ahora mismo. Me ha llamado Liam para ir a haxcer las galletas estas.
-¿Estais saliendo?
Esa pregunta no me la esperaba. A mi tio no le había dicho nada.
-No, ¿por?
-Nada. Curiosidad.- sacó la leche.- ¿Quieres un café?
-Si por favor.
-Pues te lo haces tú.- me dijo riendose.
No tuve otro remedio que prepararmelo yo y cuando lo saqué del microondas, estaba ardiendo. Me senté con la taza al lado de mi tio, que estaba leyendo el periódico.
-¿Que lees?- le pregunté.
-Un periódico.
-Eso ya lo se.
-Es de España.
Esa frase revotó en mi cabeza como si fuera un eco. Miré el periódico para ver si era verdad y todo trataba sobre las elecciones del presidente asi que, si, era verdad. Yo me puse nerviosa. Ya iba a hacer dos meses de que me escapara de casa y trenía miedo de salir en ese periódico.
-Si quieres te lo dejo.- me dijo Javi.
-¡Si!.- dije yo nerviosa y quitandole el periódico.
-No. Después de que lo lea.
Me lo volvió a quitar y me quede sin saber que hacer.
Cada vez que él iba a pasar una página miraba si había algo relacionado conmigo. No había nada hasta que llegó a la página 12. "La hija de la jueza de Madrid sigue desaparecida tras dos meses." y al lado venía una foto mía. No supe como racionar y cogí mi café que aún seguía caliente. "Venga Lucía, tu puedes. Es esto o que te descubra.". Me puse de los nervios. Di un pequeño sorbo del café y disimulando que quemaba, le tiré todo el café a mi tio en la camisa. También cayó en el periodico.
-¡Joder Lucía! ¡Mira como me has puesto!- me chillo mi tio.
-Lo siento.- dije con la cabeza baja.- Anda, ve a cambiarte.
Mi tio me hizo caso y subió a su cuarto. Yo me quedé con el periódico manchado de café y busqué la página con mi foto. La cogí sin hacer ruido y la metí en el bolsillo de mi pantalón.
Mi tio ya salió de su cuarto.
-Anda, que ya recojo yo esto. Vete con Liam.
-Muchas gracias.- le dije en voz baja.
Me fui ya con la chaqueta y cuando estaba bajando en el ascensor, cogí la hoja del periódico para leerla.
"Lucía Alonso, la madrileña que desaparecio hace más de un mes, sigue sin dar señales de vida. Sus padres no saben a donde podía haber ido y han denunciado su desaparición en varias ciudades españolas con la esperanza de que pueda aparecer en cualquier momento."
Salí del ascensor y tiré la hoja en una papelera después de hacerla pedacitos. Mis manos estaban pringosas por el café y me lavé en una fuente.
Fui corriendo a casa de los chicos y llamé al timbre. me abrió Liam serio.
-Tranquilo, que no te voy a decir "¿qué?"- dije riendome y dandole un beso en la mejilla.
Él cerró la puerta sin decirme nada. Vi que estaban todos en el salon que comunicaban las cinco casas.
-¿En tu cocina?- pregunté.
Liam me dijo que si con la cabeza y entré. Vi en la cocina que todo estaba preparado para hacer las galletas.
-Vamos, ponte un delantal.- le dije sonriendo poniendome uno que había visto.
Él me hizo caso y saqué unos huevos de la nevera mientras Liam echaba harina en un cuenco. Veía que seguía echando y entonces saqué más huevos. Me giré y seguía a lo suyo.
-Liam, deja de echar harina que se te acaba.- le dije.
Liam dejo el paquete de harina en la mesa con fuerza y un poco de harina se suspendió en el aire.
-¡Joder!- chilló.- ¿Por qué no me has dicho que te has escapado de casa?
Mi única reación a esa frase fue que se me cayesen los huevos que tenia en las manos y que se rompiesen.
-Lo siento. ya lo recojo.
Limpie lo mas rápido que pude el suelo. Había oído como Liam suspiraba.
-¿Por eso no podemos decir que estamos?- me pregunto.- Es por eso, ¿verdad?
No le conteste, solo quería salir de allí.
-Menos mal que Harry y Louis han discutido. Menos mal que Louis ha ido a por un periodico.- paro para respirar.- ¿Sabes que si no hubiera comprado el periodico no nos hubiésemos enterado?
Tire las cascaras de los huevos a la basura y me fui dejando el delantal en la puerta.
-Lucia, vamos a hablarlo.
Pero me fui corriendo hacia mi casa. Pensé que si Liam lo sabia, los demás también. Entre los demás estaba mi prima María.
Me llamaban mientras corría pero no me giraba.
Llegué a casa y vi que no había nadie. "Genial". Cogí una de mis maletas y empece a meter mis cosas. Me iba a ir. No quería meter a nadie en un lío no diciendo nada pero de ese modo había roto la confianza de los que me rodeaban.
No podía mas. Tenia ganas de llorar, de gritar, de llamar a mi hermano.
Cogí un cigarro cuando para fumarmele y relajarme, pero cuando estaba empezandole le tuve que tirar porque alguien entro en casa.
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