gNarra Lucía**
Vi como Manu se iba y yo me quedaba allí. Iba a ser duro no verle a él todos los días pero pasaba de quedarme en Madrid para que mis padres me dieran una bofetada cuando suspendía un examen.
Fui a la puerta donde entraría al avión y le enseñe el billete a la azafata.
-¿Tienes el permiso de menores?- me preguntó.
-Sí- la dije nerviosa.
Lo saqué de mi bolsillo y se lo entregué. Nunca pensé que ese papel fuese a ponerme de los nervios.
Flashback*
Salí de la comisaría con el papel sin firmar. Aún no sabía como se lo entregaría a mi madre para que lo firmase pero claro, tenía algo que nunca iba a fallar. Mi madre era juez y se tiraba todo el día firmando papeles sin leer. Así que esa sería la forma.
Cuando llegué a casa lo metí en la carpeta de mi madre. Cuando ella empezó a firmar sus papeles me puse de los nervios. "Joder con el puto papelito" pensé.
-¡Ya he terminado por hoy!- dijo mi madre con una sonrisa por su "hazaña".
Se fue a la cocina junto a mi padre y cuando era el momento, me levanté sin hacer ruido y cogí el papel. Comprobé más de mil veces que estuviese firmado y sí, lo estaba.
Fin de flashback*
-Todo en orden- me dijo la azafata que estaba en la puerta del avión- Ya puedes pasar.
Deje los nervios atrás cuando me senté en mi asiento. Saqué mi libreta y empecé a dibujar.
-¡Cómo mola la libreta!- me dijo una chica de pelo castaño que estaba a mi lado sentada con un acento inglés.
-Gracias- la dije con algo de vergüenza.
La chica giro la cara y me quedé sorprendida. "Vale chica, tampoco te enfades" pensé tras la actitud de esta chica. Pero vi como la chica se giraba con otra libreta.
-Yo tengo una igual. Me la he comprado en España.- me dijo con una sonrisa.- Es que vengo de pasar allí todo el verano.
Me di cuenta de la situación en la que estaba. En un avión escapándome y hablando con una desconocida.
-Perdón, me llamo Ana.- me dijo presentándose y tendiéndome la mano.
-¿Eres española?
-No, soy de Londres. Pero mis padres son unos fanáticos de España y... ya ves. Me llamo Ana.- me dijo riéndose.
Ana me pareció una chica muy natural y me empezó a caer bien así que la hice un favor: la empecé a hablar en inglés.
-Se hablar en inglés.
-Joder, pues me hace un gran favor. ¿Sabes lo que son tres meses hablando español?
-Bueno, para mi es fácil.
-Cierto-me dijo con una gran sonrisa.- tengo 18 años.
-Yo tengo 17. Los cumplo en enero.
Y ahí fue cuando comenzó mi amistad con Ana. Nos dimos nuestros teléfonos para quedar algún día.
Después de estar las dos horas de viaje hablando con Ana, llegamos a Londres. Eran las cinco de la mañana y la familía de Ana había venido a por ella. Y yo todavia no podía ir al sitio donde tenia pensado ir: a casa de mi tío Javier.
Salí del aeropuerto y miré si había algún taxi pero nada. O estaban ocupados o el taxista estaba durmiendo. "Que hombres hay por el mundo".
Salí en dirección a Londres caminando por la carretera. Cada vez que pasaba un coche hacía autostop pero ningún conductor se apiadaba de mí.
Seguí caminando durante una hora y cuando no pude más con mi cuerpo, me senté en la tierra.
-¡Joder!- grité- ¿No hay ni una puta persona que se detenga a recogerme?
Después de decir eso, un coche me pitó.
-¿Te llevo?- me pregunto un joven- Voy a la capital.
Recogí todas mis cosas del suelo y fui hacía el coche.
-Si me haces el favor...- le dije al chico con cara de niña buena.
Hizo que los seguros subiesen y abrí la puerta.
-Muchas gracias.
-No las des- dijo poniendo en marcha el coche.
El chico era guapo y tenía los ojos marrones. Pero tenía pinta de gamberro. No se porque me vino esa idea.
-¿Cuántos años tienes?- me preguntó.
-Tengo 17.
-Yo 18 pero en enero cumplo los 19.
-¡Anda, como yo!
Me fije más en el chic. "¿Es inmigrante?" me pregunté a mi misma.
-¿Si? ¿Que día? Yo el día 12.
-¡Como yo!- le conteste.
-¿Me vacilas?- me dijo mirándome.
-No.
-Puede que esto sea una señal.
"¿Una señal? No eres listo tú ni nada".
-No creo en ese tipo de cosas- le dije.
-Yo sí- me dijo con una sonrisa pícara.
Después de esto, bloqueó las puertas y me puse muy nerviosa. "Tranquila, Lucía, no te va a violar ni nada".
-¿Puedes abrir las puertas?- le pregunté con una voz que temblaba.
-No- me dijo rotundamente.
Me ponía cada vez más nerviosa.
-Abre la ventana.
-¿O qué?- me dijo el muchacho vacilandome.
Después de que me "calmara" un poco, bajé mi ventanilla hasta el fondo.
-¿Que haces?- me preguntó.
-Abre la puerta o salgo por la ventanilla. No es la primera vez que salgo por la ventana de un sitio, ¿eh?
-Vale, vale- me dijo levantando los seguros de las puertas.
Sali del coche tirando las maletas al suelo.
-Solo era una broma- se disculpo el chico.
-No me ha hecho ni puta gracia.
-Venga, empezamos de nuevo. Yo soy Zayn y tu eres...
-No le pienso decir mi nombre a un violador.
-Violador?- se rio.
-Ya encontrare a alguien que me lleve a donde quiero ir.
-Suerte- dijo arrancando el coche.
Me volvi a sentar en la tierra de la carretera y cuando me calme, empece a caminar hacia Londres.
A eso de las 8 de la mañana, una señora de avanzada edad me rocogio y me llevo en su coche a una cafeteria del centro.
-Muchas gracias- la dije al bajar.
-De nada muchacha.
Entre en la cafeteria que estaba enfrente de mis narices y pedi un cafe para despertarme un poco. Cuando me lo deho el camarero me lo bebi de un tiron.
-Que el sueño es malo...- dijo el camarero entrando en la cocina.
Mi movil empezo a sonar y vi quien era. "Madre". "Ya estan estan jodiendo" pense. Quite la funda de mi blackberry y quite la tapa para despues quitar la bateria. Cogi la trajeta SIM y cuando la tenia entre los dedos la rompi. "Asi ya no molestan".
Iba a pagar y deje una moneda de dos euros en la barra.
-Niña, aqui se paga en libras.
-es verdad- dije.
"Vale, solo tengo euros. ?Que voy a hacer ahora?
-Ve tranquila, ya te pago yo el cafe- me dijo el señor.
Se lo agradeci con una sonrisa y sali de la cafeteria.
Cogi un pequeño mapa que tenia en una de las maletas y segui la linea roja que habia marcado en el papel para llegar al edificio donde vivia mi tio. Mi tio se llamaba Javier y no tenia miedo de que cuando me viese llegar llamase a mis padres ya que no se hablaba con mis padres. Cada verano, nosotros ibamos Wolverhampton ya que nuestros abuelos tenian alli una casa donde cabiamos todos pero cuando ellos murieron hace dos años, dejaron claro en el testamento que la casa seria para mi tio y no para mi madre y ella, como es jueza, movio tierra y mar para cambiar el testamento y asi poder vender la casa. Desde entonces, mi madre y Javi no se hablan. Tampoco les llamaria porque bajo ningun concepto le iba a decir que me habia escapado de casa.
Cuando llegue al bloque, mire la hora y vi que eran las 9 de la mañana. Puede que mi tio estuviese durmiendo pero me aburria. Me encendi un cigarro de los que me regalo mi hermano Manuel. Cuando lo acabe , lo pise y me meti en el edificio. Subi las escaleras y cuando llegue al piso de mi tio llame al timbre.
-QUIEN ES A ESTAS HORAS?- dijo mientras abria la puerta.
Se me quedo mirando sin saber que decir.
-Hola- le dije algo nerviosa.
me encanta esta nueva novela, es genial:)
ResponderEliminarPD: Tienes tuenti? :)
waaaaaaaaaaao *.* me encanta tu nueva novela Luu se pone interesante
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