Narra Lucía**
Liam y yo nos pasamos la tarde viendo una película, Toy Story 2. Todos los veranos la veíamos y él se sabía los diálogos.
-¿Cenamos?- me preguntó.
Le dije que sí con la cabeza ya que tenía mucho hambre. Liam saco de la nevera una pizza y la metió en el horno.
-Eres un puto vago.- le dije.
-Haz tú la cena, lista.
-Mira, dos cosas. Primera: estoy en tu casa, soy la invitada así que ya sabes. Y segundo: yo también soy muy vaga.- le dije sonriente.
-Vamos, que nos quedamos con la pizza.
Al rato, empezamos a cenar y me volví a mirar de arriba a bajo la casa.
-¿En serio es para vosotros el edificio?- pregunté.
-Si, ¿tan raro te parece?
-Si, cinco chicos de 18 años viviendo cada uno en una casa. ¿Que habéis hecho para tener tanto dinero unos micos como vosotros?- le pregunté con curiosidad.
-¿Te acuerdas que una vez me presenté al Factor X?
-Si, te dijeron que eras joven para entrar, ¿no?
-Si, pero también me dijeron que fuese dos años después y les hice caso.
Me quedé mirando a Liam para que continuase.
-Me presenté para solista pero dijeron que no era suficiente así que me juntaron con los chicos y entramos en el programa.
-¿Ganasteís? Dime que ganasteis.- le dije.
-Quedamos tercero.- me dijo algo apenado.
-Ey, no pongas esa cara. Has entrado en un concurso de donde salen grandes cantantes. Seguro que vas a llegar a ser algo grande, vas a tener un contrato y vas a sacar un disco dentro de nada. Y llenarás estadios de futbol con tus conciertos.
-One Direction ya firmo un contrato.- me dijo.
-¿Quien es One Direction?
One Direction era un grupo del que estaban todo el rato hablando en twitter. Muchas fotos, muchos comentarios hacia ellos... Pero no los escuchaba. Eran los típicos chicos que son guapos y que triunfan por eso.
-Lucía, One Direction es mi grupo.- me dijo sonriente.
-Ah.
"Lucía, te van a pillar por Liam. Te van a pillar. ¿Y si sales en una revista con él? Lucía, es una tontería. Pero, ¿y si pasa eso? Si pasa eso hay riesgo de que la gente a la que conozco me vea en papeles y les digan donde estoy y con quien estoy a mis padres. Lucía, ¿quieres eso?". Me metí el borde de la pizza que tenía en la mano y me levanté de la silla.
-Ya es muy tarde- dije.- Me tengo que ir.
-¿Ya?- miró su reloj- Bueno, ¿quieres que te lleve en coche?
Le miré nerviosa. No podía decirle que no a Liam, él haría todo lo que le diese la gana por proteger a alguien. Pero debía decirle que no.
-No, gracias.- dije con voz suave.
-Venga, que te llevo.
-No Liam. Me vendrá bien caminar.
-Yo también tengo piernas.- me dijo poniéndose una chaqueta.
-No Liam, no hace falta.- dije abriendo la puerta.
-Pero al menos dame un beso, ¿no?
Me acerqué a él y le di un beso en la mejilla.
-A mi Woody todo lo que pida.- le dije.
-Entonces déjame acompañarte.
-No.
Estaba apunto de salir de la puerta pero Liam me cogió del brazo.
-No te vayas aún- me dijo con voz suave.- Te he echado de menos estos dos años.
-Liam, me tengo que ir sí o sí.
-Vale- dijo mirándome mal.- Pero antes, toma esto.
Me dio un disco envuelto de un plástico. Ponía "Para Lucía de Woody". Le sonreí y me giré para irme. Liam cerró la puerta.
"Lucía no le vuelvas a ver, al menos hasta la mayoria de edad. Son menos de cuatro meses. El 12 de enero vienes y le vuelves a ver".
Salí a la calle y miré si había alguien con alguna cámara. Solo faltaba que ya, desde el primer momento me relacionasen con uno de este edificio.
"Lucía, no le cojas las llamadas. No le digas a nadie a quien te has vuelto a encontrar. No." Estaba en mis pensamiento cuando me choqué con algo o alguien y me caí al suelo. La otra chica también se cayó al suelo.
-Mira por donde andas, joder- dijo la otra chiva aun en el suelo.
-Lo siento.
Me apresuré a recoger todas las cosas que se le habían caído y cogí una libreta. Una libreta como la que tenía yo y esa libreta solo se vendía en España.
-¿Ana?- pregunté.
-¿Te conozco?
Nos levantamos y la miré.
-¿Te acuerdas en el avión? Tú volvias de España y yo venía aqui.- dije sonriente.
La chica me miró mal.
-No me cogías el teléfono.- me dijo aún recogiendo sus cosas.
-Lo siento, paso una cosa con mi movil y la tarjeta se bloqueó. Tuve que comprar otra. Lo siento de verdad.- la dije mirandola.- Si quieres quedamos un día de estos. Podemos ir de compras. ¿Quieres ir de compras? Vayamos de compras.
Ana se empezó a reir y se levantó con todas las cosas que habían estado en el suelo.
-Un día vamos de compras- dijo riendose.
-Genial.
Saqué mi Blackberry y le pedí su número para guardarle y darle un toque.
-Cuelga- me dijo avisandome.- Pues cualquier día de estos nos vamos de compras ¿no?
-¿Cuando puedes?
-Mañana me viene bien.
-Pues mañana te llamo y quedamos.
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